El 17 veces campeón de la WWE, John Cena, jamás pensó que sus problemas visuales estuvieran asociados a un parásito.

Según reveló a USA Today el también actor e intérprete de música urbana, cuando empezó a enfrentar problemas como visión borrosa, pensó que se trataba del envejecimiento.

Pero sus problemas visuales venían acompañados por otros síntomas que ignoró como enrojecimiento, picazón y la formación de costras en sus ojos. Por mucho tiempo, Cena descartó acudir a un profesional de la salud para atender este problema. Sin embargo, la situación se agravó. El campeón tenía que leer dos o tres veces un documento para poder ver las palabras, así que finalmente acudió a hacerse un examen de la vista.

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En le oficina de su médico y entre conversaciones sobre la lucha libre y su carrera como actor, surgió un tema que lo dejó sorprendido, los ácaros oculares o Demodex. Todos tenemos ácaros oculares, que viven en los folículos pilosos, la cara y alrededor de los ojos. Estos parásitos ayudan en la regulación microbiana en nuestro cuerpo. Pero el exceso de estos insectos imperceptibles al ojo humano puede generar otros problemas como irritación, inflamación e incluso problemas más graves, como la visión borrosa que Cena experimentaba.

Esto se debe a la inflamación de los párpados, que se conoce como blefartitis demodécica, causada por el exceso de ácaros oculares y que le fue diagnosticada al luchador, que ahora promociona un tratamiento recetado para combatir y eliminar los ácaros.

Cena, de 49 años, no solo ha enfrentado grandes desafíos en el cuadrilátero. Fuera del ensogado, la superestrella de la WWE se enfrentó a un diagnóstico de cáncer de la piel y a una cirugía para extirparle varios pólipos, lo que lo salvo de desarrollar cáncer de colón.

“Siempre he defendido la importancia de cuidar la salud”, comparte. “Ahora me doy cuenta de cuántas dimensiones más tiene”, manifestó el atleta, quien comenzó a levantar pesas a los 12 años.

Esto es lo que desearía haber sabido antes.

El veterano luchador contó que en la última década ha enfrentado grandes retos de salud uno tras otro. Incluso en un momento pensó que su salud iba en declive y no tenía salida.

Aunque le detectaron los ácaros oculares a tiempo, dijo lamentar no haberse hecho un examen de la vista años antes. Lo mismo ocurrió cuando le diagnosticaron cáncer de la piel. El atleta lamentó no haber tomado acciones antes, como usar bloqueador solar o quizá pasar menos tiempo en salones de bronceado.

“Para mi trabajo, quería verme bronceado, porque el bronceado da una imagen saludable y, en definitiva, te hace lucir mejor”, dijo.

Y aunque no hay remedio para lo pasado, el exluchador pretende compartir sus experiencias para ayudar a otros.

“He tenido una gran cantidad de esas cosas en la última década, una tras otra me sucedieron y pensé que no había salida. Pero no es necesario simplemente decir: ‘Así son las cosas’”. En cambio, su enfoque es otro,basado en soluciones médicas.

Pero adopta un enfoque basado en soluciones para su atención médica. ¿Dolores de espalda? Localice el problema. Haga ejercicios de flexibilidad para aflojar los músculos tensos. ¿Pérdida de cabello? Hágase un trasplante folicular, como hizo él, según reveló. ¿Visión borrosa? Visite a un profesional de la salud. “No siento vergüenza por los resultados. Me siento mucho mejor desde que hice la revisión”, explicó. “Mis ojos están mejor. Mi piel está mejor”.

Y hay más: “Evité el cáncer de colon gracias a una colonoscopia. Pensaba que no había cura para la calvicie, pero sí hay tratamiento. Todo esto ha dado resultados maravillosos”, sostuvo.