De las Criollas: Okiana Valle de Jesús es reconocida como la ‘MVP’ del Voleibol Superior Femenino
La líbero también se agenció el premio a la Jugadora de Más Progreso.

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La líbero Okiana Valle de Jesús, de las Criollas de Caguas, fue reconocida el domingo com la Jugadora Más Valiosa (MVP, por sus siglas en inglés) de la temporada 2026 de la Liga de Voleibol Superior Femenino (LVSF).
Valle de Jesús alcanzó 389 votos en la votación de los Valores del Año. Detrás de ella, Karla Santos, de las Atenienses de Manatí, obtuvo 232 votos, mientras que la armadora Raymariely Santos, de las Leonas de Ponce, alcanzó 101.
Wilmarie Rivera y Helena Grozer, Jordan Wilson, Neira Ortiz, Jenaisya Moore, Andrea Rangel y Haley Bush también sumaron votos.
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“Fue un año fuerte, con jugadoras excelentes. Solo estar nominada ya era un logro para mí. Pero toparme con esta sorpresa… estoy agradecida y bendecida. Dios sabe cuándo toca, y este año tocó”, expresó Valle de Jesús en declaraciones escritas.
Añadió que la campaña no ha sido fácil, pero desde el primer día trabaja con disciplina y propósito, siempre con la meta de alcanzar este nivel. Aun así, confesó que su sueño no se ha completado.
“Me falta una cosa… lograr el campeonato para que sea una temporada de ensueño”, dijo.
Valle de Jesús también destacó que, aunque el premio reconoce su desempeño individual, para ella es un logro colectivo. Explicó que nada de lo que hace en la cancha sería posible sin la estructura y la confianza de su equipo.
“Esto fue un trabajo en equipo, aunque mucha gente lo vea como algo individual. Si el bloqueo no está donde tiene que estar, si el equipo no confía en mí, si no me dan la oportunidad de hacer mi trabajo, no puedo realizar lo que realizo. Seré la MVP, pero este premio es de todo el mundo, de todo el equipo”, afirmó.
Sobre su temporada, en la que también se agenció el premio a la Jugadora de Más Progreso, la líbero confesó que al inicio no percibía que estaba jugando al nivel más alto de su carrera, ya que las estadísticas no reflejaban de inmediato su impacto. Sin embargo, partido tras partido, al ver cómo sus números seguían aumentando, comenzó a reconocer la magnitud de su desempeño.
“No hay break. Ni en los water breaks. Siempre estoy buscando cómo mejorar, cómo posicionarme, cómo hacer lectura. Viendo videos día y noche para estudiar a mis contrincantes”, comentó.


