Hay cambios de vida que necesitan ser contados. Uno de ellos lo es el del exvoleibolista Willie de Jesús, quien fue ordenado pastor en el 2020 en Orlando, Florida, y dijo que esta nueva vida le ha hecho entender lo engreído que fue en su tiempo como jugador y lo contento que está ahora ayudando gente fuera de la política.

El muchas veces campeón con los Changos de Naranjito en el Voleibol Superior, quien hizo campaña en el voleibol de playa para los Juegos Olímpicos Sydney 2000 y que corrió para alcalde de Dorado en el 2012, se encuentra en Orlando como uno de los pastores de Iglesia del Calvario. También es maestro de escuela intermedia y superior y coach de voleibol.

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“Estoy bien agradecido de las cosas que el Señor está haciendo conmigo y mi familia”, dijo De Jesús a Primera Hora. “Estamos contentos con cómo Dios nos ha ido llevando y con cómo la familia ha ido creciendo en diferentes áreas. Dios nos movió para acá luego de haberme metido incorrectamente a la política. Dios me sacó de ahí con vida, y soy coach de voleibol de niñas pequeñas, maestro de intermedia y superior y estoy en la Iglesia del Calvario que pertenece al concilio Asambleas de Dios del pastor Nino González”, resumió.

Contó que lleva en la sangre el oficio de servir y que conoce la iglesia de Dios desde niño, desde que era obligado a ir al servicio religioso hasta cuando de adulto y padre de familia le prometió a su padre en el lecho de su muerte que lo honraría arreglando su camino y siguiendo los pasos del Señor.

“Fui criado en la iglesia de El Mameyal en Dorado, en donde mi tío Arturo de Jesús era pastor. Crecí en una familia de servicio”, dijo De Jesús al contar que viene de una familia de rescatistas o que sacaban a jóvenes de las calles. “Tenía eso en mi corazón. De mi corazón nacía ayudar a la gente”.

Dijo que el éxito que logró en el deporte lo desenfocó de ayudar a la gente siendo una mejor persona. De Jesús contó que siempre quiso ser atleta. Pero añadió que descuidó su persona y el trato a lo que estaba destinado a hacer, el ayudar a otros.

Willie de Jesús fue en el 2012 candidato a alcalde de Dorado por el Partido Nuevo Progresista.
Willie de Jesús fue en el 2012 candidato a alcalde de Dorado por el Partido Nuevo Progresista. (Angel M. Rivera / STAFF)

“Al final de mi carrera, el éxito sin Cristo me hizo comportarme de una forma que al final tuvo que pagarla con no poder clasificar a la olimpiada en voleibol playero”, dijo. “En ese tiempo en que hice equipo con Amaury Velasco --tremendo ser humano-- nunca fui un compañero correcto. Tuvimos todas las oportunidades, pero la madurez nunca estuvo ahí”.

Willie de Jesús fue parte de la Selección Nacional de voleibol playero que contaba con un fuerte apoyo con miras a clasificar a los Juegos Olímpicos al final de los 90 de inicio de los 2000.
Willie de Jesús fue parte de la Selección Nacional de voleibol playero que contaba con un fuerte apoyo con miras a clasificar a los Juegos Olímpicos al final de los 90 de inicio de los 2000. (Xavier J. Araujo)

De Jesús admitió que su paso al pastorado le ha tomado por sorpresa a muchas amistades del voleibol luego de haber creado con su desempeño dentro y fuera de la cancha una imagen que no refleja realmente cómo es como persona y como es ahora. En sus tiempos como deportista no conocía nada que lo detuviera. Su estilo de vida era uno muy distante de la vida cristiana que hoy profesa.

“Es interesante por que sé que algunos aún no lo creen. Me tiran comentarios. No de mofa, sino de decir ‘eso no es verdad’, y se echan a reir. Es gente a la que quiero mucho. A veces se sorprenden de que a mí ya no me interese dirigir el mejor equipo de un club porque sé que tienen una idea de mí de cómo era antes. Lo puedo decir tranquilamente: yo era un creído y me creía la última Coca Cola del desierto. Esa no es la persona que soy ahora. Dios me transformó y me sigue transformando”, dijo.

Agregó, por otro lado, que muchos voleibolistas han escuchado su palabra por la plataforma de Facebook Live y que quisiera hacer una cruzada por todas las canchas de voleibol de Puerto Rico.

“Uno de mis mayor anhelos, ahora que tengo el título de pastor, es poder visitar todas las canchas en que jugué en Puerto Rico y hacer un cruzada para predicar la palabra del Señor. Y terminar con una reunión masiva -ahora no sé si pueda dar con esto del COVID-19- en el Roberto Clemente porque ahí fue en donde jugué a cancha llena con los Changos. Ahora quiero ver la cancha llena, pero para Cristo”.

Y llamó a la unión de la comunidad de voleibol boricua en Florida para destacar el voleibol puertorriqueño. Muchos exjugadores y dirigentes boricuas están trabajando el voleibol en muchas regiones de Florida. De Jesús es un ejemplo, al igual que Alan Obrador, Jan Class y Ángel ‘Wichel’ González.

“Me atrevería a decir que, si todos los boricuas no unimos, seríamos el club más grande de todo Florida, nos quedamos con el canto”, dijo.

De Jesús también estuvo disponible para hablar sobre la vacucación, que ha sido un tema en Puerto Rico, específicamente dentro del sector religioso opuesto a la vacuna.

El excentral dijo que su iglesia apoya la vacunación y que él la practica.

“Ya tengo hoy la segunda vacuna. Para el estado estoy legalmente vacunado. El pastor Nino González, en el Calvario, siempre está en acorde con las leyes del estado, siempre y cuando no estén en contra de la palabra de Dios. Se sabe que Dios creó la ciencia y que la ciencia está para bendecir al pueblo. Porque lo he escuchado exhortar a la vacunación, puedo decir que Calvary cree en la vacunación. Es una locura decir que la vacuna es la marca de la bestia. No tiene que ver. Me alegra que el pastor Nino esté de acuerdo porque las iglesias no están para entrar en controversia con el gobierno, siempre y cuando no esté en contra de la palabra de Dios, como es el aborto y el matrimonio de mismo sexo”, dijo.