Para Ruby Barker pertenecer al elenco de la serie “Bridgerton” pasó de ser el sueño de su vida, a una auténtica pesadilla por los problemas de salud mental que desarrolló durante las grabaciones y de los que no se hizo cargo la producción de Netflix.

Dentro de la historia, la actriz interpreta a Marina Thompson, una joven que lucha contra la depresión postparto y la pérdida de su primer esposo, problemas que terminaron por reflejarse en Barker y afectar seriamente su estado.

“Durante el rodaje me estaba deteriorando. Fue un lugar realmente atormentador para mí porque mi personaje estaba muy alienado, condenado al aislamiento”, dijo durante una entrevista en “The LOAF Podcast” de la Universidad de Oxford.

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Barker, incluso, aseguró que tras el fin de las grabaciones, en 2019, sufrió un brote psicótico y tuvo que ser hospitalizada; sin embargo, la producción no solo no le ofreció ningún tipo de apoyo, sino que decidieron ocultarlo todo para no afectar el lanzamiento de la serie: “Cuando fui al hospital, una semana después de terminar de grabar la primera temporada de ‘Bridgerton’, se ocultó todo y se mantuvo en secreto el hecho porque la serie estaba por salir a la luz”, agregó.

Pero las cosas empeoraron una vez que la serie vio la luz, pues se sentía presionada a fingir que todo estaba bien con ella: “En el período previo al estreno de la serie, yo acababa de salir del hospital, tenía todos estos compromisos que cumplir... mi vida estaba cambiando drásticamente y, todavía no había ningún apoyo y todavía no ha habido ningún apoyo en todo ese tiempo”, destacó.

En 2022, Ruby volvió a vivir un episodio psicótico (el segundo en tres años), pero esta vez afrontó las cosas de manera diferente. Compartió en sus redes lo que le estaba pasando y, para su sorpresa, el público la comprendió

“Estoy mejor, he estado muy mal durante largo tiempo. Quiero ser honesta con todos. He estado luchando. Estoy en el hospital en este momento y me darán el alta pronto y espero poder continuar con mi vida. Voy a tomarme un pequeño descanso y animaría a otros a hacerlo si lo necesitan. Si estás luchando, hazte un favor y tomate un descanso, deja de ser tan duro contigo mismo”, escribió en ese entonces.

Pese a que poco a poco su salud mental ha ido mejorando, la actriz de 26 años fue tajante al arremeter contra la plataforma, que, asegura, hasta el momento siguen sin comunicarse con ella o interesarse en su estado: “Ni una sola persona de Netflix, ni una sola persona de Shondaland, desde que tuve dos brotes psicóticos por ese programa, se han puesto en contacto conmigo o me han enviado un correo electrónico para preguntarme si estoy bien o si me ayudaría cualquier tipo de atención”, finalizó.