Un ex pastor musical en Ohio que apareció brevemente en “American Idol” fue condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional el lunes, después de que un jurado lo declarara culpable de asesinar a su esposa mientras mantenía una aventura.

Los fiscales afirmaron que Caleb Flynn, de 40 años, simuló una invasión a la vivienda en febrero tras dispararle a Ashley Flynn, una maestra y entrenadora de voleibol de 37 años, y luego sostuvo que ella había sido asesinada por un ladrón.

En su aparición de 2013 en “American Idol”, Flynn contó a los televidentes cómo su esposa lo había animado a perseguir sus sueños en el concurso de canto. No avanzó a la competencia principal en Hollywood.

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Con lágrimas rodándole por las mejillas, Flynn se disculpó ante el tribunal con su familia, empezando por sus dos hijas.

“Le hice votos a Ashley el día de nuestra boda. Fallé en esos votos”, manifestó.

Aunque admitió que mintió sobre muchas cosas, Flynn se mantuvo firme en que era inocente.

“Mientras estoy aquí ante Dios, que es mi juez supremo, no miento cuando digo que no maté a mi esposa”, declaró.

La jueza del Tribunal de Primera Instancia del condado de Miami, Jeannine Pratt, dijo que estaba profundamente perturbada de que Flynn usara su fe para ocultar su “engaño” y su “lujuria”.

Citó una declaración de impacto de la víctima de una de las hijas, leída en voz alta momentos antes por un familiar, en la que preguntaba: “¿Qué hizo Ashley para que la odiaras tanto?”

Durante los alegatos finales, los fiscales dijeron al jurado que Flynn quería salir de su matrimonio cuando le disparó a su esposa en su casa en Tipp City, un suburbio al norte de Dayton. Las dos hijas de la pareja estaban en casa con su padre cuando llegó la policía.

Los fiscales indicaron que él envió un mensaje de texto a su amante la noche anterior al tiroteo, en el que decía: “Te elijo a ti. Soy libre. Las acciones vendrán mañana”.

Durante el juicio, Alleigha Botner testificó que conoció a Flynn en 2022 cuando era una pasante de 20 años en su iglesia y que mantuvo una relación con él durante más de un año. Contó al jurado que Flynn decía que odiaba a su esposa y que había pensado en matarla.

El jurado también escuchó canciones de amor generadas por la IA que, según los fiscales, hizo para Botner. Flynn no testificó en su propia defensa, ni tampoco lo hizo nadie más.

El arma utilizada para matar a Ashley Flynn no fue encontrada en el lugar, y su abogado dijo al jurado que los investigadores no hallaron pruebas de que Caleb Flynn disparara un arma ese día. Los fiscales señalaron que sus huellas dactilares y su ADN estaban en la escena y que sus dispositivos mostraban que se movía por la casa, aunque él afirmó que estaba dormido en el momento del tiroteo.

El jurado lo declaró culpable de asesinato, agresión grave y manipulación de pruebas.