La pérdida de bienes materiales, una ruptura amorosa, una sensación de profunda tristeza... Fueron varias las experiencias difíciles que atravesó la actriz Joealis Filippetti durante su nueva ruta de fe. Fuera de apartarse de su devoción religiosa, la artista se enfocó en fortalecer aún más su conexión espiritual.

Hace un tiempo que la actriz compartió públicamente la paz que le provoca haberse bautizado y ser consciente de toda la transformación que conlleva. Su decisión ha traído cambios que implican una manera distinta de ver la vida y a la que ella ha ido adaptándose a su paso.

“Una de las cosas más difíciles que yo he tenido dentro de este proceso es saber que tengo la responsabilidad de hacer reír a un país completo cuando estás rota por dentro. Eso ha sido lo más difícil de mi vida”, sostuvo en entrevista con Primera Hora la artista, conocida por sus personajes de “Linda” y “Rosita”, entre otros, en el programa “Raymond y sus amigos” (Telemundo).

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“Aunque he pasado por cosas normales, como todos los seres humanos, en esta ocasión el rompimiento fue distinto, porque traje a Dios a la ecuación y cuando Dios te rompe para sanarte, te rompe de verdad”, sostuvo la también presentadora radial, quien compartirá con humor parte de su testimonio en su espectáculo de comedia “Una cristiana rookie… ¡Qué papelón!”, que presentará el 17 y 18 de octubre en Moneró Café, Teatro & Bar del Centro de Bellas Artes de Caguas. El 24 de octubre lo llevará al Teatro Juventud en Lajas y el 30 de octubre al Teatro José Lugo Emanuelli en Fajardo. En noviembre sumará funciones en San Juan y en pueblos del sur.

“Tuve una ruptura de mi relación y todos los sueños se me desmoronaron”, expuso contundente. “La persona con la que yo compartía era prácticamente mi esposo, con la que pensé que iba a envejecer y creí… idealicé, quizás, la relación. Y dentro de esa crisis, no solamente perdí la relación, perdí mi casa, una casa enorme con piscina”, detalló. “Se fue el carro y me di cuenta de que todo lo que construí sin Dios se fue ajuste. Él me quitó todo lo que construí sin Él. El trabajo no me lo tocó porque es algo donde yo siempre he tenido bien presente a Dios, pero todo lo demás se fue a pique”.

La experiencia la llevó a analizar sobre aspectos que había pasado por alto a lo largo de su vida. “Me di cuenta de que tenía muchas heridas de antaño que tenía que resolver, que tenía que sanar y que de alguna u otra manera durante mi vida las seguía anestesiando o escondiendo”, confesó. “Estaba tratando de ser feliz con deseos del mundo y de la carne, porque cuando tú no tienes a Dios como centro de tu vida, tú lo que estás es tratando de complacerte a ti misma y a otros. Entonces, pones otras cosas en el lugar que le pertenece a Dios”.

Joealis reiteró cuán convencida estaba de abrazar la nueva etapa de su fe. “Llegué destrozada a los pies de Cristo, rota y dispuesta a hacerlo a Su manera. Me rendí, dije: ‘no me ha funcionado a la mía, voy a la Tuya, ¿qué tengo que hacer?’. Y ahí Él me dijo ‘entrégame esto, me tienes que entregar esto otro. Vamos a aplastar tu orgullo. Necesito que perdones. Perdona a la persona que te ha lastimado más en este último año’ ”, expresó. “Yo llevo como 11 meses llorando ‘non-stop’. Ha sido bien fuerte”.

La artista aclaró que siempre había tenido presente a Dios en su vida, pero desde una perspectiva diferente. “Llevaba años sintiendo la inquietud de acercarme a Dios de una manera distinta. Siempre he sido creyente. Siempre he tenido conexión con Él”, sostuvo.

“Lo he tenido presente para cosas importantes de mi vida y siempre he sido muy agradecida, pero no la relación tan cercana que estoy teniendo ahora. Yo no creía ni en la Biblia”, confesó con énfasis. “Dios me estaba llamando hacía rato. Yo llevo años posponiendo este sueño. Pero uno pichando… Debo reconocer que estos últimos meses me he sentido mejor porque he confiado, Dios ha fortalecido mi fe, he soltado el control, he entregado mis cargas”.

Sin jevo por ahora

Su camino espiritual ha implicado varios cambios. Uno de esos es su determinación de abrazar la soledad en asuntos de pareja, por ahora.

“No hay nadie. Estoy soltera. Es algo que me hace sentir tan orgullosa. Yo decidí no solamente darme el espacio y el tiempo de sanar sin anestesia. Cuando te digo ‘sin anestesia’ es no tener un jevito por ahí que te entretenga en lo que tú sanas”.

¿Qué te llevó a esa decisión?

“Yo dije, ‘por primera vez voy a sanar esto de verdad, ¿qué tengo que hacer?’. Pues tengo que pasar el desierto. Tengo que pasar el dolor. Como único se sana el dolor es atravesando el dolor, no reprimiéndolo. Pues vamos a llorar, a gritar, a patalear. Vamos a romper en frío. Vamos a romper el vicio, como uno dice. Si hay que tirarse en el piso, vamos allá. Llevo casi un año en estas”.

¿Te refieres al asunto de no tener intimidad?

“A todo, no solamente intimidad. Le entregué mi sexualidad. Eso se me hizo bien difícil. Eso fue después, porque no solamente decidí estar soltera. Es que decidí no tener intimidad con nadie. Decidí no solamente no tener distracciones en términos de romance, sino que también le entregué mi sexualidad a Dios. Decidí entrar en este celibato. Es bien complicado y difícil para mí. Pero lo he llevado bien. La oración me demuestra el poder que tiene. Te calma ese fuego. Al principio lo veía como algo demasiado imposible, enterrar viejos hábitos de tantos años. Yo digo, ‘11 meses es un montón’. Ajá, pero llevabas toda la vida haciendo esto, entonces 11 meses no es nada”.

¿Qué patrones repetías en asuntos de pareja?

“Me di cuenta de que no podía seguir victimizándome. Está bien, yo no tengo el control de las acciones de los demás. Ni voy a justificar que una persona decida lastimarte, porque en efecto me han lastimado. Pero también los he escogido. No he sabido escoger ni elegir a mis parejas. Y sigo eligiendo dentro de un mismo patrón a un mismo tipo de hombre que termina lastimándome. Ellos tienen que resolver sus ‘issues’ psicológicos y emocionales. Ellos tienen que resolver sus heridas y de qué lugar viene el hecho de seguir lastimando a mujeres buenas como yo. Yo tengo que resolver el patrón que me lleva a atraerlos y a elegirlos aun teniendo banderas rojas. Pues yo tengo responsabilidad también y tengo que asumirlo. Eso me ayudó a perdonar, porque también tengo culpa en esto. Nadie me obliga a escoger quién va a compartir la vida conmigo. Y siempre hay banderas rojas”.

Enfrenta la crítica

Exponer en las redes sociales su fervor religioso, le trajo un mar de opiniones. “Al principio me dio un poco de pánico, te lo reconozco. Hasta cuando me bauticé, de momento sentí como que no debía haber compartido ese momento tan especial y genuino que tuve con mi espiritualidad, con Dios. No lo debí haber publicado porque sentí que de cierta manera me podían mancillar ese momento. Lo compartí porque quería que la gente supiera lo feliz que yo estaba ante esa decisión”, sostuvo.

Eventualmente, decidió lidiar con los comentarios negativos de otra manera.

“Tuve una conversación con mis pastores, el pastor Eli Hernández y la pastora Vanessa Negrón, que son de la Iglesia Comunidad Aliento, que yo visito. Cuando hablaron conmigo me nutrieron mucho. Me dijeron que era parte de caminar con Cristo y me dieron el mejor ejemplo del mundo. Jesús fue humillado y azotado y entregado por los mismos líderes religiosos. Él fue crucificado por nosotros, por mí. ¿Tú te crees que yo no puedo aguantar par de críticas por Él? Eso me lo cambió todo”.

La risa es uno de los mecanismos que usa hace años para conectar con el público.

“Yo siempre he dicho que Dios tiene sentido del humor y lo vivo a través de mis matices, de lo que Dios está haciendo en mi vida, a través de mis papelones en la iglesia, que me los he gozado todos y la congregación también”, reflexionó en este sentido.

“Dios me dio la habilidad de hacer reír y de ser actriz. Esos talentos me los dio Él, entonces yo no tengo miedo a utilizarlos. Si Dios quiere que yo deje aquello o lo otro, o que de momento sea más recatada en esta conducta, Él me lo va a decir”, sostuvo sobre su determinación de abrazar sus dones.

“A lo mejor ahí es que Dios me quiere para llegar a otra gente que otros pastores no llegan en sus iglesias. Yo creo que Él quiere que lo visibilice a través de mis talentos de una manera distinta, porque el pastor con corbata va a llegar a otra gente que mi pastor no llega, por ejemplo”.

¿Qué dinámicas han cambiado en tu estilo de vida?

“Hace poco fui a un jangueo y me empecé a sentir incómoda. No estoy bebiendo casi. Ha sido algo bien natural. No me he impuesto nada. ¿Qué no haría ahora mismo? Acostarme con nadie que yo no sepa que tiene una intención seria conmigo. Eso no va a pasar. En términos de sacrificio, lo de la sexualidad para mí ha sido lo más grande. Pero lo demás ha sido bien orgánico. No estoy escuchando música secular, no porque no pueda, es que no me nace. Estoy escuchando música cristiana. Siento que me edifica. Hace poco fui a La Factoría y bailé salsa y me sentí muy bien. Pero hay ciertos espacios donde ya no me siento cómoda”.

La artista también habló del impacto en el programa radial “El bello y la bestia” (Salsoul 99.1), que conduce con Joel “El Intruder”.

“Yo soy la mujer brava y ese rol sigue estando ahí. Nuestra fanaticada de Salsoul es hermosa. Yo tengo una conexión bien bonita con nuestros radioescuchas. Estoy bien agradecida con esa audiencia. No avalo ciertos temas. Por ejemplo, si están hablando de ‘chilleteo’, nunca lo he avalado, ni la infidelidad, pero ahora soy más severa con el tema”.

Se confesará con humor

Encontrarse con el público para su espectáculo de comedia “Una cristiana rookie… ¡Qué papelón!”, la llena de gran entusiasmo.

“Me gustaría que la gente entienda que esto no es un show cristiano. Esto es un viaje cómico”, sostuvo enfática. “Es la primera vez que voy a hacer un show mío. Yo confío en mis talentos, pero estoy muy nerviosa y, a la misma vez, entusiasmada”.

En un principio, mostró resistencia sobre el título del su propuesta. “Él me reveló que se tenía que llamar ‘Una cristiana rookie’ y yo me rehusaba. Yo decía ‘no hay forma de que le ponga a mi título la palabra ‘cristiana’. No quiero que me encasillen, porque no es un show cristiano’ ”, dijo sobre la propuesta que va dirigida a todo público. Finalmente, abrazó la idea.

A su vez, Joealis reveló cuánto la complace contar con Carlos Vega para la adaptación del libreto y con la dirección del reconocido actor René Monclova.

“Para mí es un honor, una honra que mi actor favorito de Puerto Rico, que es mi compañero en el show de Raymond hace 12 años, haya aceptado dirigirme en este sueño, en esta meta que es tan especial para mí”.

El espectáculo de comedia, que fluirá entre “stand-up” y escenas cómicas con personajes, integrará anécdotas de su niñez, de sus relaciones personales, de su experiencia artística, así como relatos de nuevos “papelones” en su ruta de fe y en otros ámbitos de su vida, entre otros temas.

“Yo sé que muchas personas se van a identificar”.

Los boletos están disponibles a través de Ticketera.