En su diario vivir, Patricio Cifuentes se describe como “introvertido, tímido, un hombre que habla muy poco”, pero tan pronto se pone su traje azul estrellado, su peluca rojo carmesí y se pinta el rostro de blanco y rojo lo da todo para llevar diversión como el magnífico Kampanilla.

Cifuentes está en tierra boricua para montar el vacilón y conquistar al público con el poder de la risa en el Symphony Circus Imagination, que presenta sus funciones desde el Jardín de Plaza Las Américas.

El chileno compartió con Primera Hora sentirse emocionado de regresar a la Isla del Encanto para trabajar en la más reciente oferta de entretenimiento de Famma Events, que busca llevar una experiencia inmersiva que despegue a grandes y pequeños de sus dispositivos móviles por un ratito con actos internacionales de acrobacias y malabares que desafían la gravedad, artistas aéreos que cortan la respiración y sorpresas impredecibles.

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Yo siempre digo que el payaso nace, no se hace; es algo que llevas en la sangre, te tiene que gustar”, compartió Kampanilla, quien reveló que sus primeros pasos en el “ring” se dieron a sus tiernos 10 añitos, cuando se convirtió en el asistente de su padre, el payaso Kampanita. Y no sólo lo hizo tras bambalinas, sino también en los escenarios cuando se puso sus zapatos gigantes por primera vez y sacó le presentó al público su sentido del humor sin miedo.

“Tuvimos un mundo de aventuras, recorrimos el mundo, hemos pasado cosas buenas, cosas malas, alegrías, tristezas. Mami se quedó en casa con mis hermanos y yo fui el que viajé con mi papá, siempre compartíamos todo”, manifestó.

Kampanilla asegura que se encuentra en el momento más retante de su carrera tras ser su primera presentación sin su padre, el payaso Kampanita, quien murió el año pasado a causa del cáncer.
Kampanilla asegura que se encuentra en el momento más retante de su carrera tras ser su primera presentación sin su padre, el payaso Kampanita, quien murió el año pasado a causa del cáncer. (Carlos Rivera Giusti/Staff)

Pero el artista reveló que tras 45 años compartiendo chistes, trucos y travesuras, su papá falleció el año pasado a consecuencia del cáncer.

“Ahora mismo estoy aprendiendo a trabajar solo. Los actos novedosos que traía con mi papá, ahora los estoy haciendo solo frente a los tigres y leones, es decir, el público. Es una experiencia completamente nueva. No tengo esa contraparte que tenía en el caso que hubiera que cambiar la rutina en el momento”, manifestó.

La reciente pérdida, sin embargo, no le quita las ganas de seguir prendiendo el escenario con alegría, ya que esa es su vocación.

“El payaso es algo contradictorio: puede vivir momentos extraordinarios o eventos muy malos. Hay momento en que la gente cree que el payaso siempre se está riendo, pero no. Hay momentos tristes donde tenemos que salir a la pista y hacer reír a la gente, pese a que tengamos el alma rota. Eso es lo que hace especial al payaso, puedes hacer reír aunque tú tengas todos los problemas encima”, expresó. “Aquí no hay secretos, nadie te va a enseñar cómo levantarte cuando te caes, tienes que buscarte a ti mismo”.

El bufón también afirmó que el apoyo y la honestidad de los puertorriqueños ha sido un bálsamo en el momento más retante de su trayectoria, motivándolo a seguir adelante y gozar el proceso de función a función.

Aquí llevamos alegría, la picardía y la controversia para los adultos, pero también llevamos ternura, carisma e inocencia para los más pequeños. Es una mezcla de todo. Yo lo que busco es que todos se diviertan y tengo que jugar con todo eso”, aseguró Kampanilla, quien aprecia la energía y la solidaridad de la audiencia que asiste al circo.

El Symphony Circus Imagination está en cartel hasta el domingo 21 de junio, con funciones todos los días (excepto el martes 16) a las 8:00 p.m.; sábado y domingo añade funciones a las 2:00 y 5:00 p.m. Boletos en Buy A Tix o en la entrada.