Adamari López revela cómo maneja la crianza de Alaïa con Toni Costa tras su separación
La presentadora boricua explicó la importancia de respetar la autoridad de cada cual y dialogar fuera del alcance de su hija para evitar desacuerdos.

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La actriz y presentadora Adamari López se sinceró ampliamente sobre los retos, desacuerdos y acuerdos que enfrenta junto a su expareja, el bailarín español Toni Costa, en la crianza compartida de su hija Alaïa.
Durante el nuevo episodio de su espacio digital Ada y Chiqui de show en YouTube, conducido junto a la comunicadora mexicana Stephanie Himonidis “Chiquibaby”, la puertorriqueña enfatizó que existe una regla de oro inquebrantable entre padres: evitar a toda costa discutir frente a los menores.
“Yo siempre pienso que uno no debe discutir de temas en los que no esté de acuerdo frente a los niños; pienso que resta autoridad y que deja a uno de los dos en una mala posición. Creo que como papás siempre debemos ponernos de acuerdo fuera del alcance de nuestros hijos”, sostuvo la humacaeña.
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El respeto a la autoridad en hogares separados
La comunicadora explicó cómo orienta a su hija de 11 años para que entienda y respete las dinámicas que rigen en cada hogar, evitando discrepancias de mando:
“Cuando hay padres separados, y eso yo se lo digo a Alaïa: ‘Cuando estás con papá lo que diga papá es lo que tienes que hacer, aunque aquí en la casa sean otras reglas, porque en ese momento estás con papá’. No se le puede restar autoridad al padre que esté con el niño. Si en ese momento ella no está conmigo, él o me podría llamar o preguntarme o tiene que tomar la decisión que quiera tomar para poder entablar su relación con la niña”, expresó.
López admitió que, aunque existan decisiones cotidianas de Costa con las que no coincida plenamente, procura mantener la conversación en privado entre adultos:
“Es una plática entre él y yo. Y si él de todos modos, aunque yo haya tenido una plática con él, quiere hacerlo, esa es su decisión, porque es su tiempo con él. En su tiempo con él yo no mando, manda él porque está con él, y en el tiempo que está conmigo mando yo porque está conmigo. Podemos ponernos de acuerdo, pero hay que respetar con quién está la niña”, aseveró.
Terapia y control del ego
López reconoció con franqueza que alcanzar este balance no ha sido un proceso automático, sino el fruto de un trabajo emocional constante y apoyo psicológico:
“No digo que es fácil, es complicado, es de mucha introspección, es de mucho control, es de mucha ayuda, es de terapia. Muchas veces también uno quiere que el ego sea lo que salga, pero es algo en lo que tenemos que trabajar individualmente y tratar de entenderlo. No podemos malponer a los hijos con el otro papá, ni juntos ni separados”, manifestó.
Para ilustrar estas diferencias cotidianas, compartió una anécdota sencilla sobre las normas del calzado dentro de la casa:
“En casa de papá no se usan chanclas si no quieres; en la mía a mí me gusta que camines con sandalias, me parece que es más higiénico. Cosas que tengo yo en la cabeza que el papá no tiene, y está bien, porque lo que yo digo no es ley y no necesariamente es lo correcto... pero en mi casa hay unas reglas y en la de su papá hay otras”.


