Aceptar que no se daría el anhelo por celebrar una boda en grande, como estaba programada para el 9 de mayo de este año, fue una realidad que provocó frustración en la pareja compuesta por la presentadora Patricia Corcino y el intérprete urbano Dalex. Pero la certeza de que se dará más adelante resulta suficiente para devolver el júbilo en ambos en ese sentido.

“El que tuviéramos que cambiar la fecha (de la ceremonia) obviamente fue algo que me dolió muchísimo, por la parte de la actividad y todo eso, porque es una ilusión que uno tiene desde niña”, manifestó la también modelo a Primera Hora. “Pero cuando va pasando el tiempo, me voy dando cuenta de que eso es una simple actividad, y lo que yo sí quería, y mi ilusión, era tener a una persona que estuviera conmigo en las buenas y malas, que me aceptara tal cual, como yo era, y que tuviera más o menos las mismas visiones de crecimiento personal. Algo parecido a mí, y con Dalex, eso ya yo lo tenía”, resaltó con orgullo.

Tal como anunciaron en un video que compartió la animadora en su canal de YouTube, el encale matrimonial se dio en el estacionamiento de un centro comercial en Guaynabo.

“No fue por la pandemia”, especificó a este medio, y compartió que la unión legal fue este mismo año, aunque declinó revelar la fecha.

“Eso pasó porque el calendario (de trabajo) de Dalex estaba tan lleno que no teníamos un tiempo de dos semanas, que es el tiempo en que las pruebas de laboratorio están vigentes para uno someter la documentación al Registro (Demográfico), y por eso es que nos casamos antes”, dijo el talento de Lo sé todo (WapaTV).

Uno de los aspectos que ve con cierto reto es el de acordar una nueva fecha en la que los invitados tengan disponibilidad de asistir.

“Tenemos muchos familiares que no residen en Puerto Rico, y lograr programar que todas esas personas viajaran para esta fecha (9 de mayo) fue una misión, porque parte de esas personas también están en la palestra pública, tienen sus compromisos personales y de trabajo. Entonces, es como que volver a empezar”, manifestó con cierta resignación.

Pero de inmediato, se compone su ánimo, y confiesa que la prisa no tomará espacio en su agenda.

“Ya estamos casados. Estamos muy felices con este matrimonio, con este compromiso, así que sí, la actividad es importante, pero igual vamos a fluir con lo que nos diga la coordinadora, la fecha donde no va a existir ningún problema, que no tengamos que volver a posponerla”.

El aislamiento por la crisis de salud por el coronavirus les ha regalado mayor tiempo de convivencia.

“Fíjate que cuando nos casamos, al otro día Dalex se fue de viaje. Él se fue temprano y yo tuve que hacer el show, terminar y montarme en el avión para irme detrás de él. Ahí como que no podíamos realmente encontrar algún tipo de diferencia de un antes y después (de estar casados), pero con esto de la pandemia sí hay mucha más convivencia. Estamos más tiempo en un solo lugar y hay más tiempo para nosotros”, valoró.

“Hemos logrado un balance dentro de un mismo lugar donde podemos cumplir las necesidades por individual. De eso se trata el matrimonio, de tener un balance y tener un continuo apoyo hacia tu pareja”, reflexionó complacida.

“Me he dado cuenta de que le gustan mucho los juegos, es un tipo gamer, cosa que no podía hacer cuando estaba trabajando, así que me ha gustado muchísimo ver esa otra parte, ese Dalex que está fuera del trabajo, fuera de los compromisos y que disfruta entrar a su celular y jugar con las aplicaciones y todo eso”, reveló sobre Pedro David Daleccio.

La conexión entre su esposo y su hijo, Maxximo, se fortalece cada vez más, lo que le provoca gran alegría.

“Se han llevado superbién. Le pregunta muchas cosas. Ya se inclina por el mundo artístico, así que te podrás imaginar que todos los días en mi casa tengo un concierto desde por la mañana hasta que nos acostamos”, expresó entre risas.

“Soy una mamá que no le quito posiciones a nadie. Maxximo sabe que tiene a su papá, y que tiene que respetarlo”, añadió sobre el pequeño de 6 años. “Igual Dalex tiene sus hijos, y los integro igual. Aquí todos somos iguales y se les va a dar el mismo amor y las mismas cosas”, afirmó. “Los nenes se llevan superbién y cuando están todos juntos es un caos, pero un caos rico”.