Hace más de tres décadas que escuchó los primeros aplausos en suelo boricua, con el trasfondo de su crianza en Cataño y mientras poco a poco se sumaban seguidores que aprobaban su aspiración musical. Ese respaldo lo fue encaminado a crear su trayectoria como una señal de aprobación por su trabajo. Por eso, cantar para su gente en Puerto Rico tiene una vibra muy especial.

Es pionero del reguetón gracias a esos fanáticos. A Nicky Jam no se le olvida. Ha ganado decenas de galardones como resultado de ese primer apoyo. Nick Rivera Caminero lo tiene muy presente. Entonces, el compromiso por cumplir con las expectativas de los suyos los próximos 23 y 24 de mayo con su espectáculo “El regreso a casa” en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot se eleva a otro nivel para el responsable de múltiples éxitos que incluyen “Hasta el amanecer”, “El perdón”, “Si tú la ves” y “El amante”.

¿Por qué la demora de una década para presentarte en concierto en Puerto Rico?

“Primero, porque yo creo mucho en el tiempo de Dios, que es perfecto. Segundo, creo que una de las cosas que me hizo estar en la espera es porque como es mi país y es mi tierra, un país que es muy exigente en cuanto a los shows, siempre le he tenido un tipo de respeto en cuanto a ir a Puerto Rico en el sentido de que no me gusta forzarlo. Yo espero que la gente lo pida. De verdad siempre he tenido como ese miedo de la casa de uno, de ‘coño, ¿imagínate que haga un concierto y ahora mismo que hay tanta juventud, tantos chamaquitos nuevos, y que la gente ya no me quiera ver?’ ”.

¿A pesar de tener tantos años de trayectoria?

“Es como una estupidez que uno mismo se mete en la mente. Y mi gente alrededor, mi equipo, me mira como que, ‘¿qué te pasa?, tú siempre que vas para allá se llena, la gente te ama’. Pero es un tipo de inseguridad que le da a uno, pero es por el mismo miedo de que es tu casa. A mí tú me puedes llevar... Yo canté en la Copa Mundial (de la FIFA en 2018, en Rusia). Había tres billones de personas (incluyendo televidentes). Y no estaba nervioso. No estuve nervioso cantando al frente de 600 mil personas en Tenerife hace un mes atrás. Es algo de mi país, soy muy exigente con mi país, y como todos los conciertos que he hecho en Puerto Rico han sido exitosos, siempre quiero que ese sea el último recuerdo”.

Vienes de una gira por Estados Unidos, América Latina, Europa. ¿Cómo va a ser el show en el Coliseo?

“Es un show completamente diferente. Me tomó casi siete, ocho años poder montar el concierto que tengo ahora, que es un show que Puerto Rico no ha visto. Cuando fui a Puerto Rico tenía un show porque volví a pegar, pero no tenía suficiente catálogo para poder hacer un concierto grande como lo que tengo ahora, que enciende desde el principio hasta el final con el catálogo de canciones que tengo ahora mismo. De la manera que está armado el show es increíble”.

¿Habrá invitados?

“Yo he visto que mucha gente depende de eso, sin ofender a nadie, de los de la visita. Yo creo que tenemos artistas grandísimos de balada, de pop, de rock, que no llevan ningún visitante, ni un artista sorpresa, y rompen el concierto desde el principio hasta el final, y esa es la experiencia que yo quiero dar. Ojo: voy a llevar invitados, voy a llevar artistas, pero no quiero que mi show se enfoque en esa área”.

¿Cuánto disfrutaste demostrar una vez más tu versatilidad para cantar en otros géneros con tu álbum “Bohemio”?

“Canté cumbia, experimenté mucho con el afro. Siento que mi versatilidad ha sido muy subestimada en la música, porque nunca se ha hablado de eso cuando hay entrevistas sobre artistas urbanos que son versátiles. He hecho de todo: baladas, bachatas, merengue, ‘reggae roots’; he explorado cualquier ritmo. Incluso, he hecho colaboraciones con todo tipo de artistas y nunca he visto que se ha valorado mucho mi versatilidad. Lo único que uno puede hacer, en vez de quejarse, es simplemente hacer lo que hago dentro de mis proyectos, hablar por medio de mi música y en algún momento la gente verá la versatilidad que tengo. Y de pronto no es ahora el momento de hablarlo. De pronto es cuando ya yo no esté en esta tierra y quién sabe. Lo importante es que di mi semilla de versatilidad”.

En “Bohemio” sigues fiel a destacar las experiencias del amor.

“Siempre he sido un artista que me voy por el lado melódico, el lado romántico, el lado sentimental. Siempre me ha gustado ese tipo de letra. Nunca soy un artista de hablar de la calle ni nada por el estilo, teniendo más calle que muchos, pero nunca ha sido mi línea. Aparte de que me encanta la balada. Acuérdate que tengo 45 años y yo vengo de la etapa de Luis Miguel, Cristian Castro, Chayanne, de todas esas eras. Entonces tengo eso en mi sangre. Y en Puerto Rico nunca hemos sido un país donde nos destacamos solamente por escuchar reguetón. No existe un boricua que no sepa de balada porque siempre nos han inculcado eso desde la casa. Siempre me ha erizado la piel la balada y la música romántica”.

En 2024 te casaste con Juana Valentina Varón. ¿Cuánto te sigue sonriendo el amor?

“Superbién, de verdad. Muy contento. Ya cumplí hace poco dos años, que pasó el aniversario. No me puedo quejar. He aprendido que la clave de tener una buena relación también es mantenerse fuera del público, porque obviamente cuando uno está en el público la gente trata… te ponen fecha de expiración, porque se basan en las relaciones pasadas de uno. La gente no entiende que cada persona es diferente y no todo el mundo conecta el corazón igual. Lo que he hecho es mantenerme yo por acá tranquilo, viviendo, disfrutándome mi relación, disfrutándome de mi vida, disfrutando de buena compañía. De verdad que si no fuera por mi esposa, ya no sé dónde estuviera yo porque de verdad que ha sido mi balance, ha sido mi paz, mi hogar, muchas cosas que yo no tenía por esta vida loca de cantante, de viajar, de la fama, del dinero, de la lujuria y toda esa loquera te lleva a esa vida inestable. Entonces, ya tengo un momento en mi vida donde todo eso pasa a segundo plano”.

¿Qué tiene prioridad ahora en tu vida?

“Ya lo que me interesa y me disfruto más… Puedo tener 20 carros, pero me disfruto más andar en una bicicleta. Me disfruto más caminar con mi mujer que andar con 20 mujeres por ahí en un barco. Me disfruto las cosas sencillas de la vida. Sentarme con ella nueve horas y hablar en un mueble sin aburrirme. Esas son las cosas que me estoy disfrutando y esas son las cosas que me dan también el balance para poder trabajar y seguir después de 34 años de carrera, seguir todavía dando duro por ahí pa’bajo con el trabajo”.

Los boletos para su espectáculo “El regreso a casa” están disponibles a través de Ticketera y en la boletería del Coliseo.