Vico C y la responsabilidad de ser el Filósofo del Rap: “Me faltaba todo”
El cantante comparte qué significó llevar el título con el que el público lo consagró desde sus inicios en los años 80 y qué conllevó tratar de mantener las expectativas de sus seguidores.

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Luis Armando Lozada Cruz, mejor conocido como Vico C, tiene claro que a 42 años de haber conquistado los escenarios y ser un visionario del rap en español, todavía le queda mucho para ser un “maestro de la vida”.
“Todavía tengo mucho que aprender, todavía quedan etapas por vivir y que me van a enseñar la manera de cómo educar a los demás”, compartió el cantante, quien semanas atrás relanzó la canción “Le pido a Dios”, con la que celebró 30 años de amor junto a su esposa Sonia López, los frutos de su relación, y la bendición de vivir desde la honestidad en un video musical que grabó en Medellín, Colombia.
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Pero Vico resaltó que llegar a esa estabilidad emocional no fue fácil, mucho menos cuando el público lo reconoció a sus tempranos 18 años como el “Filósofo del Rap”, una “responsabilidad” que tuvo que asumir con un alto costo.
“Ser proclamado como ‘Filósofo’ no era una carga, esa era una batuta que yo quería tomar”, resaltó el artista sobre el apelativo que recibió a raíz del quinto “track” del disco “Misión: La cima”, cuyo título era precisamente “El filósofo”, un tema en el que el rapero demostró sus dotes líricos, su capacidad rítmica y su perspectiva sobre la sociedad y la vida cotidiana, y que rápidamente lo elevó como una de las voces más importantes del género urbano latino.
“Yo era demasiado defectuoso y demasiado ignorante como para ponerme en ese lugar, pero tenía pantalones; era bastante atrevido”, reflexionó el artista. “Entre lanzar la canción y el hecho de yo hacer temas que aportaran algo a la sociedad me siguieron llamando ‘El Filósofo’, y cuando tú eres un chamaquito egocentrista, y te ponen un título como ese... yo quería comerme el mundo y ser una especie de rey. No me molestó en lo absoluto recibir este título, yo quería ser alguien de bien, ser un líder, pero no estaba maduro para ocupar esa posición”.
Pero Vico C indicó que la inmadurez de la juventud, casarse a una joven edad y convertirse en padre de su primera hija Marangely Lozada, clave para el tema “5 de septiembre”, lo llevaron a entender que había una diferencia entre el artista y la persona.
“Al principio, que me llamaran así era una delicia, luego se convirtió en karma: estaba muy vulnerable para que me colocaran en ese pedestal. Todo se volvió un reto. Me faltaba todo. Y después de viejo uno quiere sincerarse y ser más ‘efectivo’, pero cuando era joven no tenía los pantalones para ser honesto. Tenía ganas de abrirme más, pero no sabía cómo hacerlo sin meterme en líos”, resaltó.
A esta lucha interna se sumó un accidente en motora que sufrió en República Dominicana a principios de 1990, en el que por poco pierde una pierna y estuvo en coma por 24 horas. Igualmente, el difícil proceso de recuperación que provocó un trastorno por el uso de sustancias que lo llevó de usar morfina para paliar su dolor a una adicción a la heroína.
“Mi visión del mundo era simple, la visión de una victoria era simple, la visión de levantarse luego de caer era simple... era cuestión de hacer lo que tenía que hacer y ya. ‘Dile no a las drogas’, esa era mi mentalidad”, meditó. “Yo veía el anuncio cuando era chamaquito y pensaba que esos anuncios tan intensos eran lo suficientemente fuertes como para que alguien se quitara de la droga. Y la vida me probó que no. Y yo cuando veía un anuncio como ése me daba más ganas de meterme drogas, porque me la estaban mencionando”.
Pero abrazar su espiritualidad, volver a arraigarse a la música como una herramienta de transformación social y el amor incondicional de su familia lo ayudaron a tener control de su vida.
“Voy a morir y me van a faltar metas por cumplir, conocimiento por obtener y crecimiento por ejercer. Eso antes me apuraba. Pero ahora eso solidifica mi fe. Hay momentos que Dios permite que sucedan y otros que no”, culminó reflexivo la estrella urbana.


