La destacada actriz puertorriqueña Ivonne Coll, quien conquistó el título de Miss Puerto Rico 1967, rememoró sus años mozos como ex reina de belleza.

En entrevista con Primera Hora recordó que prestó sus trajes, de alta costura, diseñados por Carlota Alfaro, a dos Miss Universo.

“A la primera que le presté un traje fue a mi compañera de cuarto, Miss USA, Sylvia Hitchcock, quien resultó electa Miss Universo 1967. Ella tenía mucha ropa sport, pero no trajes de gala... presintió su triunfo y me lo dejó saber”, recordó Ivonne Coll.La veterana actriz, también vistió con su ropa a la boricua Marisol Malaret, Miss Universo 1970, quien había perdido su ropa en medio de unas inundaciones en su casa de Puerto Nuevo.

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“Ella había perdido su ropa, y yo le presté el traje para la noche final del concurso de Miss Puerto Rico, y resultó ganadora. Me alegró mucho el triunfo de ambas, porque les presté los vestidos de buena fe y con mucho amor, sin envidias. Esa solidaridad y buenos deseo les dio un toque de suerte”, sostuvo Ivonne, al tiempo de revelar que su madre, la recordada estilista, Rosita Mendoza, fue quien descubrió la belleza y el potencial de Marisol Malaret.

Marisol Malaret cuando supo que ganó Miss Universe.
Marisol Malaret cuando supo que ganó Miss Universe. (Archivo)

“Marisol fue un día al salón de belleza de mami y cuando la vio quedó impactada con su belleza, y la motivó a participar en el concurso de Miss Puerto Rico. Como ella no tenía experiencia modelando, se la llevó a Nueva York para que modelara en los desfiles de pasarelas, en las competencias de peinados que presentaba”, abundó.

1967: Sylvia Hitchcock de Estados Unidos. (Miss Universe Organization)
1967: Sylvia Hitchcock de Estados Unidos. (Miss Universe Organization)

Ivonne Coll revivió las experiencias negativas y positivas que le trajo la corona de Miss Puerto Rico.“Cuando participé en el concurso era una estudiante de tercer año en psicologia, de la Universidad de Puerto Rico. En aquellos tiempos el concurso no es lo que se presenta ahora. Éramos como siete candidatas, yo representé a mi pueblo de Fajardo”, contó.Los auspiciadores del certamen no le entregaron el premio.

“Entré al concurso, no porque me ilusionará ser reina, lo hice para ganarme los 10 mil dólares que prometieron de regalo a la ganadora. Los necesitaba para pagarme mis estudios. Me llevé tremenda desilusión, porque nadie se responsabilizó y no me dieron el dinero. La satisfacción que me quedó fue que representé dignamente a mi bella Isla, y obtuve el premio de Miss Elegancia; gracias a mi madre que cogió una habitación en el mismo hotel, en Miami Beach donde se celebró el concurso, y me dejaba regia para todas mis presentaciones”, recordó.

Ivonne Coll
Ivonne Coll (Suministrada)

Reveló, además, los trucos que utilizaban las candidatas para lucir esbeltas, porque para esa época no existían las cirugias estéticas de hoy día.

“Backstage las muchachas se subían los senos con tag y se aplastaban el estómago con cinta adhesiva, por debajo del traje para lucir bonita figura”, soltó.

Sobre su traje típico, explicó que era una pieza sencilla, “de jíbara puertorriqueña, de blusa y falda bordada con flores, para lucir con un poco de fantasía, confeccionado por Carlota Alfaro”.

Ivonne Coll
Ivonne Coll (Suministrada)

¿Qué opinión te merece los trajes típicos que lucen las candidatas en los certámenes actuales?, le preguntamos.

“No me gustan mucho, porque son trajes muy elaborados y llamativos, y ¿dónde está la candidata con esos trajes no se ve? Ahora el concurso se trata del traje y no de las candidatas. Las chicas caminan con la misma agresividad y se visten igual. No se ve la diferencia... no se eligen modelos, se eligen personas que representen al País”.

¿Cómo visualizas los concursos de belleza de hoy día?

“No me gustan mucho, han cambiado demasiado. Antes las muchachas entraban al concurso con mucha ilusión de ganar para superarse, tener nuevas oportunidades de estudio, y representar el universo. Ahora las candidatas entran con preparación académica. Todo se ha vuelto más comercial, no es el concurso en el que participé”.

Aunque en un principio entró solo por recibir el dinero, el ganar le dio la oportunidad de abrirse paso como artista.

Luego de la corona

Una vez finalizó su reinado, Ivonne Coll, quien siempre modeló ropa de alta costura y de reconocidos diseñadores, se vio obligada a abandonar sus estudios universitarios, los que se afectaron por los múltiples compromisos como Miss Puerto Rico.

En el 1970, entró a la televisión de la mano de Onix Báez, un alto ejecutivo del Cana11.

“Me hizo acercamientos para entrar al canal y llenar el espacio que dejó Iris Chacón al irse a Wapa Televisión. Así es como nace mi programa ‘Una chica llamada Ivonne Coll’. En el yo cantaba, tenía a (Antonio) Pantojas, era el coréografo del cuerpo de bailarines negros que había”, indicó.

Una de las experiencias que más atesora fue su debut como cantante en el desaparecido night club La Tea, de el Viejo San Juan.

“Yo no era cantante, quien me estimuló fue Héctor de San Juan. Él me escuchócantar y me dijo que cantaba bonito. El pianista George Córdova me fue educando con música clásica y para mi presentación, trajo para que me acompañará a Tuti Umpierre, el guitarrista de la compositora Sylvia Rexach”, mencionó.

“Como había puesto un cartel promocional en la entrada del local, con una foto mía y una interrogante que leí ¿Ivonne Coll canta? se llenó el lugar de gente curiosa que quería escucharme. Todo me fue muy bien. Entre el público estaban Bern y Tor, los dueños del club Ocho Puertas, y me invitaron a cantar a su local”, agregó.

En busca de nuevas oportunidades dentro del mundo de la actuación se va de Puerto Rico, y se establece en suelo americano, donde triunfó.

La artista participó en importantes películas de Hollywood como: “El padrino II” (The Godfather Part II). Actuó junto a Morgan Freeman en “Instinct”, protagonizada por Anthony Hopkins y Cuba Gooding Jr; “The Pest”, comedia estadounidense protagonizada por John Leguizamo; “The Disappearance of García Lorca”, “Hermingway & Gellhorn” y “Love in the Limelight”.En Puerto Rico trabajó en la película “La Gran Fiesta” (1986). En la misma hizo el papel de “Doña Tula”.

La película fue dirigida por Marcos Zurinaga.

Ivonne Coll es conocida mundialmente por sus papeles en la televisión americana. Uno de sus personaje más aclamado es el de “Alba Villanueva” en la exitosa serie “Jane the Virgin” y por actuar en las producciones “Teen Wolf”, “Switched at Birth” y “Lucifer”.

El amor por su patria, y el deseo de estar junto a su hermana, Millie Coll, la hizo regresar a la Isla, donde asegura sentirse en paz y feliz.

Actualmente, Ivonne Coll se encuentra inmersa en la preproducción de su corto metraje “Doña Juanita”, que ella misma escribió y es dirigido por Javier Colón.

En el filme toca un tema real de estos tiempos, el desplazamiento de su hogar de una envejeciente trabajadora.