Un día, Stinger, un perro sordo, fue atacado por miles de abejas. Las picaduras lo dejaron "desfigurado" y sus dueños decidieron llevarlo al veterinario donde lo abandonaron. Una organización de rescate ahora se ocupa del can, cuya historia fue compartida en Facebook.

Carri Shipaila, fundadora de la organización de rescate LuvnPupz, se percató de la dura realidad de Stinger. Y fueron ellos los que compartieron su historia junto a la de otros animales rescatados en su página de Facebook

"Stinger es un perro increíble. Adora a todo aquel que conoce. Es la imagen perfecta de como debería verse la raza: dulce, divertida y llena de vida", comentó Shipaila al portal Bored Panda. En efecto, las imágenes en Facebook no la dejan mentir.

Cuando el perro llegó a sus manos estaba por debajo de su peso, tenía sarna y una enfermedad autoinmune llamada pénfigo. Este mal requiere de que Stinger tome medicinas diariamente por el resto de su vida.

Con el tiempo, Stinger logró ser acogido en un hogar que lo quiere. Sus gastos veterinarios son asumidos por LuvnPupz. Se puede colaborar con los gastos donando en su página principal. Stinger pasó de ser un perro "desfigurado" por picaduras a un perro sano y feliz.