Washington. La primera prueba para COVID-19 de venta sin receta estará próximamente a la venta en Estados Unidos.

Los reguladores autorizaron hoy la prueba rápida que se puede realizar en el hogar. El anuncio de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) es un paso importante —aunque pequeño— para ampliar las opciones de pruebas.

La prueba puede ser vendida en farmacias, “donde un paciente puede comprarlo, hisoparse la nariz, realizar la prueba y conocer los resultados en apenas 20 minutos”, dijo el comisionado de la FDA, Stephen Hahn, en un comunicado.

Una prueba similar aprobada el mes pasado requiere receta médica.

Inicialmente habrá una cantidad limitada de la nueva prueba. El fabricante australiano Ellume dijo que espera producir 3 millones el mes que viene antes de elevar la producción en el primer semestre de 2021.

Un vocero de la empresa dijo que costará unos 30 dólares y se podrá adquirir en farmacias o internet. Se conecta a una aplicación digital que ayuda al usuario a interpretar el resultado.