La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés) advierte que puede causar arritmias cardíacas. No existen pruebas científicas suficientes de que funciona contra el coronavirus. Aun así, el presidente Donald Trump toma una pastilla a diario.

Luego de que Trump revelara ayer que desde hace más de una semana usa el medicamento hidroxicloroquina debido a que ha oído “muchas cosas buenas” sobre su efecto para combartir el COVID-19, te explicamos de qué consiste.

¿Qué es la hidroxicloroquina?

De acuerdo a la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, la hidroxicloroquina “pertenece a una clase de medicamentos llamados antimaláricos”.

“Se usa para prevenir y tratar los ataques agudos de malaria. También se usa para tratar lupus eritematoso sistémico y discoide, y la artritis reumatoide en los pacientes cuyos síntomas no han mejorado con otros tratamientos”, agrega.

La Biblioteca Nacional de Medicina señala, además, que se utiliza “ocasionalmente” para la porfiria cutánea tardía.

¿De qué forma se administra?

La hidroxicloroquina se fabrica en pastillas para tomar por vía oral. La dosis dependerá del cuadro clínico del paciente. La Clínica Mayo recomienda ingerirla con comidas o leche para reducir malestar en el estómago.

Solo está disponible mediante receta médica. Se comercializa bajo la marca Plaquenil y como medicamento genérico, indican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés).

El paciente debe informar a su doctor si presenta algún efecto secundario mientras toma hidroxicloroquina.
¿Quiénes pueden tomarla?

Los CDC mencionan que “puede recetarse a adultos y niños de todas las edades”, incluso a embarazadas y lactantes.

“Las personas que sufren de soriasis no deben tomar hidroxicloroquina”, destacan los CDC.

¿Cuáles son sus efectos secundarios?

Los efectos secundarios más comunes son dolor estomacal, dolor de cabeza, náuseas y vómitos, dicen los CDC.

Mientras, la Biblioteca Nacional de Medicina sostiene que la hidroxicloroquina también puede provocar mareos, pérdida del apetito, diarrea, sarpullido, problemas para ver o leer, sensibilidad a la luz, visión borrosa a distancia, visión de destellos luminosos o rayas, problemas para escuchar, silbido en los oídos, debilidad muscular, hemorragias o moretones inusuales en la piel, decoloración o pérdida del cabello, cambio en el estado de ánimo, palpitaciones irregulares, somnolencia y convulsiones.

De igual forma, la Clínica Mayo expone que puede causar hipoglucemia y reducir la cantidad de glóbulos blancos en la sangre.

El paciente debe informar a su doctor si presenta algún efecto secundario.

A finales de abril, la FDA advirtió a los médicos que no receten hidroxicloroquina para tratar el coronavirus, excepto en hospitales y en investigaciones.

La agencia federal indicó sobre reportes de efectos secundarios cardíacos, en ocasiones letales, entre los pacientes con COVID-19 que estaban ingiriendo hidroxicloroquina o el fármaco relacionado, cloroquina.

Estas medicinas pueden provocar diversos efectos colaterales, incluyendo arritmias, hipotensión severa y daño muscular o nervioso, sostuvo la FDA.