Surfing para niños autistas…una experiencia única.

Entran al agua, quizás gritando y hasta pataleando, pero cuando se montan en la tabla y se paran sintiendo la sensación de libertad y de estar volando, la sonrisa es inmediata.

Esta experiencia la podrán vivir en la playa Jobos, de Isabela, decenas de niños y niñas autistas el próximo 20 de junio gracias a la Fundación Surfers Healing, capítulo de Puerto Rico. Allí se ofrecerán clínicas de surfing gratuitas. 

“Es la quinta vez que se celebra este evento en Puerto Rico y se espera la participación de 120 niños, pues son los espacios  disponibles”,  expuso Ángel “Pito” Rodríguez, instructor de la fundación Surfers Healing, quien junto a Héctor “Tito” Varela, organizan el campamento.

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“La experiencia es enriquecedora.  Cuando haces surfing no importa la persona que sea,  estás en contacto con la naturaleza, tienes cierto tipo de foco en tu vida. Se trabaja con esa dinámica,   que estos niños puedan tener esta experiencia que quizás los padres nunca pensaron,  ver a sus hijos con condición de autismo  practicando el deporte”, comentó Varela.

Rodríguez agregó que, “el surfing te da  paz, libertad, enfoque. Es un deporte egoísta,  porque vas solo en la tabla y quieres una ola y la quieres  para tí  solo. No quieres a nadie y mientras más solo, mejor porque la quieres para ti. Te permite desarrollarte  sin ningún estilo y ninguna regla. Estar en control de tu vida y de tu ola”.

Los veteranos surfers, quienes tienen “un doctorado en olas”,  describieron lo que es su propia experiencia y por qué quieren compartirla  para ayudar a unos niños con unas condiciones específicas.

“Es una sensación poco descriptible. Es una relación con la naturaleza. Estás desnudo con la naturaleza. Cada ola es  tan diferente, como cualquier problema en tu vida y cada vez que superas cada ola, estás  disfrutándola,  te estás despejando de toda la realidad social que vivimos,  los problemas cotidianos alrededor, las  deudas, los  gastos, los problemas personales. Puedes ver una ballena, si es la temporada de ballenas; encontrarte con un delfín o una  tortugas cuando salen y ver a los  pelícanos surfiando  la ola”, describió Varela.

¿Cómo se traduce esto en una actividad terapéutica para niños y niñas autistas?

“Esto empieza con nuestro  fundador  Israel   Paskowitz, un surfer profesional. En los 90 consiguió el campeonato mundial en la división long board. Le diagnosticaron a su hijo (con autismo). En el cuidado diario  de su niño incluía la playa. Él logró ver cómo el contacto del niño con la playa y hasta llevárselo  a surfear con él en la tabla lo beneficiaba al final del día. Pudo ver cómo iba siendo otro tipo de niño más tranquilo, a diferencia de otros días que no iba a la playa. Fue la primera persona en darse cuenta de que el surfing ayudaba  a los niños con autismo a desarrollarse y manejar el aspecto sensorial”, explicó Rodríguez.

¿Ustedes tienen conocimiento y los  fundamentos de lo que es un niño autista?

“Todo el mundo  en Puerto Rico conoce a alguien o tiene un familiar que tiene la condición de autismo. El evento, cuando llega a Puerto Rico esa primera vez, en el 2008, los papás estaban medio reacios: ¿Cómo voy a soltar a mi niño   a  un extraño, a coger unas olas,  a una distancia que casi no lo veo”, relató Varela. 

“En el 2008,  fue  el evento en Puerto Rico. Los padres empezaron a ver la dinámica de un niño que entraba llorando y salía sonriendo. Empezaron a experimentar esta oportunidad de darle esa libertad a ese niño. Fue como una bola de nieve que fue creciendo cuando veían  salir a sus hijos, que querían seguir cogiendo olas. El auge en la página de Internet www.surfershealing.org, donde los padres se registran, ha sido tal que no habían pasado cinco minutos y ya se había llenado. En el evento se le suplen los alimentos a los padres y a los niños”, agregó.

En tanto, Rodríguez aclaró que  un detalle, que  es bien importante que todo el mundo sepa, es que no son unos simples surfers.

“Muchos somos profesionales activos, profesionales  retirados o aficionados y somos salvavidas o waterman y todos los días  estamos en contacto con el océano. Lo que hacemos es compartir con estos niños lo que vivimos cada día. No hemos realizado ningún estudio  de que esto puede curar porque no se ha comprobado ninguna cura.  Lo que podemos hacer es llevar a estos niños a que experimenten lo que nosotros  experimentamos todos los días. Si a ellos les ha beneficiado  y les sigue beneficiando, es simplemente el compromiso que tenemos. Si se ha probado o no, no es lo que nos mueve. Somos simplemente surfers que tenemos un corazón grande y queremos compartir con esos niños”, expresó Rodríguez.

Variadas las reacciones de los niños

Rodríguez explicó que las reacciones de los niños  cuando llegan son variadas. Unas pueden ser positivas, de miedo, de alegría  e inclusive de extrañeza y reaccionan a sensaciones como es tocar la arena. 

“Hay todo tipo de  reacción, el que al tocar el agua es como un pez. Nosotros venimos de una bolsa de agua. Por eso cuando entramos en un cuerpo de agua, un  jacuzzi o el  mar, nos estimula. Nuestro fin es que logren pararse en la tabla. Los tenemos en tablas bien largas de  11 y 12 pies de largo, en las que caben dos personas. Cuando ya sentimos la energía de la ola, nos ponemos en pie y manejamos al niño por el salvavidas y lo ponemos de pie. Cuando viene la ola, ya estamos surfeando”, acotó.

¿No se asustan?

Hay diferentes tipos de reacción. Si son de los que pelean, pueden ir peleando o si intentan nadar, le pedimos que remen con nosotros. Lo más importante es que todo cambia cuando se ponen de pie.

Varela intervino para comentar que,  “cualquier persona que se para en la tabla le cambia la vida”.

“Es lo  más cercanos a volar”, dijo.

¿ No se caen al agua?, preguntamos a Rodríguez.

“En todo momento nos podemos caer al agua. Los tenemos con salvavidas. Pueden estar en la turbulencia uno o dos segundos”. 

Por participar en el campamento no se cobra un centavo. Es un evento gratuito que la fundación lleva a los niños, en el que además participarán expertos salvavidas y surfers profesionales y conocedores del mar e inclusive pescadores, todos especializados para reaccionar a una emergencia.

El evento se puede lograr, indicaron, gracias a la colaboración de los auspiciadores como el Municipio de Isabela, la Federación de Surfers de Puerto Rico, la  Fundación Extrabase  del pelotero  Carlos Delgado, que dona  la comida y  MHCustoms, la  fábrica de tablas de surfing y paddle board establecida en Isabela.

Las inscripciones al evento comienzan este próximo viernes, 1 de mayo a través de la página www.surfershealing.org.