Estocolmo. Francis Halzen ganó el martes el Premio Nobel de Física por sus esfuerzos para desentrañar los secretos de un grupo singular de neutrinos, diminutas partículas cósmicas que, según los científicos, ofrecen pistas sobre la evolución del universo.

“Fue una gran sorpresa y, obviamente, no me lo esperaba”, declaró Halzen al hablar por teléfono con el comité desde Italia; la llamada se transmitió durante la conferencia de prensa en la que se anunció al ganador.

Halzen comentó que ya se había especulado anteriormente con que ganaría el Nobel, pero aun así el anuncio le provocó una sensación “extraña”.

“Estoy trabajando en una propuesta y espero que este premio ayude a que sea aprobada”, dijo, provocando risas entre los asistentes.

Relacionadas

Halzen allanó el camino para un nuevo tipo de astronomía.

El Comité Nobel de Física también señaló que el trabajo de Halzen fue fundamental para la construcción del Observatorio de Neutrinos IceCube en la Antártida.

“Francis Halzen se dio cuenta de que el hielo del Polo Sur podía visualizar a estos neutrinos, mensajeros del cosmos”, afirmó Eva Olsson, miembro del comité, durante la conferencia de prensa.

“Otras personas se unieron a él en la búsqueda de estos neutrinos mensajeros. El mensajero trae información del cosmos; abrieron la puerta a galaxias lejanas y nos hablan sobre los procesos de explosión de estrellas”.

Eva Olsson, Ellen Moons y Mark Pearce durante el anuncio.
Eva Olsson, Ellen Moons y Mark Pearce durante el anuncio. (Christine Olsson)

Este científico de 82 años, nacido en Bélgica, está vinculado a la Universidad de Wisconsin-Madison (EE. UU.), institución que opera el Observatorio de Neutrinos IceCube. Los intentos de The Associated Press por contactarlo no tuvieron éxito inmediato.

Los neutrinos son partículas cósmicas diminutas con una masa increíblemente pequeña. Sin embargo, están en todas partes: son emitidos por estrellas como el Sol y billones de ellos atraviesan nuestros cuerpos cada segundo.

Los científicos no pueden observar directamente estas misteriosas partículas fantasmales mientras se desplazan a gran velocidad. En su lugar, miden lo que sucede cuando estas diminutas partículas chocan con otros fragmentos de materia, produciendo destellos de luz o partículas cargadas.

Halzen contribuyó a revelar la naturaleza de un grupo singular de neutrinos que los científicos consideran mensajeros del cosmos, los cuales ofrecen pistas sobre cómo evolucionó el universo.

“Este experimento en la Antártida representa una forma revolucionaria de comprender el universo, una que no teníamos anteriormente”, afirmó Michael Moloney, director ejecutivo del Instituto Americano de Física.

En una publicación en redes sociales, el primer ministro belga, Bart De Wever, envió sus “sinceras felicitaciones” a Halzen, quien, según señaló, es el undécimo belga en ganar un premio Nobel.

De Wever calificó el galardón como un “reconocimiento impresionante a toda una vida dedicada a arrojar luz sobre los grandes misterios del cosmos a través de sus componentes más pequeños”.

Un representante del Observatorio de Neutrinos IceCube no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios. La Universidad de Wisconsin-Madison tampoco ofreció declaraciones inmediatas al ser contactada por la agencia AP.

La dotación económica del premio es de aproximadamente 1,2 millones de dólares.

Los anuncios de los premios de este año comenzaron el lunes con el Nobel de Medicina, otorgado a tres científicos cuyo trabajo condujo a la creación de una herramienta que utiliza la luz para ayudar a desentrañar el funcionamiento del cerebro.

La entrega de premios continúa esta semana con el de Química el miércoles y el de Literatura el jueves. Tras la concesión del Nobel de la Paz el viernes, el lunes se anunciará el Premio en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel.