Los controladores de vuelo recuperaron el jueves el contacto con Cassini, un día después de que, por primera vez, cruzó la región peligrosa. 

Los anillos están compuestos de innumerables partículas de hielo, cualquiera de las cuales hubiera podido golpearla. La gran antena en forma de plato le sirvió de escudo a la sonda al atravesar la brecha, a costa de interrumpir las comunicaciones. 

Cassini surcó el cielo 3.100 kilómetros por encima de las nubes de Saturno, en la mayor aproximación jamás lograda, y pasó a 320 kilómetros del anillo interior. Los científicos dicen que se aprecian detalles jamás vistos. 

Se planean 21 travesías _alrededor de una por semana_ antes de la caída final de Cassini en septiembre.