Los chatbots de Inteligencia Artificial se han convertido en herramientas habituales para millones de personas. Se utilizan para redactar documentos, corregir código, resumir información, analizar datos y hasta responder preguntas relacionadas con asuntos personales o de salud.

Pero esa facilidad para conversar con una herramienta de IA también plantea una pregunta importante: ¿qué información es mejor mantener fuera de un chatbot?

Aunque servicios como ChatGPT cuentan con controles de privacidad y permiten decidir si las conversaciones pueden utilizarse para mejorar los modelos, los expertos en seguridad recomiendan adoptar una regla básica: no introducir en una conversación información que tampoco compartirías con un desconocido o con un servicio que no necesitas para realizar una tarea específica.

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En el caso de ChatGPT, los usuarios pueden desactivar la opción “Mejorar el modelo para todos” desde los controles de datos. Cuando está desactivada, las nuevas conversaciones no se utilizan para entrenar los modelos, aunque continúan apareciendo en el historial.

Además, existe el Chat temporal, que no aparece en el historial, no crea memorias y no se utiliza para mejorar los modelos. OpenAI indica que estas conversaciones se eliminan de sus sistemas después de 30 días, aunque pueden conservarse durante ese periodo para fines relacionados con la seguridad y prevención de abusos.

Cinco tipos de información que conviene evitar

1. Documentos y datos de identificación

Pasaportes, licencias de conducir, números de Seguro Social, direcciones, teléfonos, fechas de nacimiento y otros datos que permitan identificar directamente a una persona deben manejarse con especial cuidado.

Si una herramienta necesita analizar un documento, una alternativa más segura es eliminar o cubrir los datos personales que no sean necesarios para la tarea.

2. Información médica identificable

Los usuarios recurren cada vez más a la IA para entender resultados de laboratorio, informes médicos o síntomas. Sin embargo, antes de introducir este tipo de información conviene eliminar nombres, números de expediente, direcciones y cualquier otro dato que identifique al paciente, salvo que exista una razón concreta para compartirlos y se conozcan las políticas de privacidad del servicio.

La recomendación es especialmente importante porque la información de salud puede ser altamente sensible.

3. Información bancaria y financiera

Números de cuentas bancarias, tarjetas de crédito, códigos de seguridad, información de inversiones y otros datos financieros no deberían introducirse innecesariamente en un chatbot.

Para recibir ayuda con un presupuesto, por ejemplo, es preferible utilizar cantidades ficticias o datos generales en lugar de proporcionar información que permita identificar una cuenta real.

4. Información confidencial del trabajo

Los empleados también deben tener cuidado cuando utilizan IA para redactar documentos, analizar archivos o revisar código.

Contratos no públicos, estrategias empresariales, información de clientes, secretos comerciales, código propietario y otros materiales confidenciales pueden estar sujetos a las políticas de seguridad de una empresa.

Antes de copiar información laboral en una herramienta de IA, es recomendable verificar las reglas establecidas por el empleador.

5. Contraseñas y claves de acceso

Una conversación con un chatbot no debe utilizarse como administrador de contraseñas.

Contraseñas, códigos de autenticación, claves privadas, tokens de acceso y otras credenciales deben mantenerse en herramientas diseñadas específicamente para proteger este tipo de información.

La privacidad también depende de la configuración

No todos los usuarios tienen necesariamente las mismas opciones de privacidad. En ChatGPT, por ejemplo, los usuarios de cuentas personales pueden controlar si sus nuevas conversaciones se utilizan para mejorar los modelos mediante la sección de Configuración > Controles de datos.

OpenAI también señala que aplica mecanismos para reducir la presencia de información personal en los datos utilizados para entrenamiento. Entre ellos figura un sistema diseñado para identificar y ocultar información personal en los conjuntos de datos.

Eso no significa que los usuarios deban compartir información sensible sin precauciones. La mejor defensa sigue siendo no proporcionar datos innecesarios.

¿Qué hacer para protegerse?

Una de las medidas más sencillas es utilizar Chat temporal cuando se trate de una conversación que no se desea conservar en el historial ni utilizar para mejorar los modelos.

También se pueden eliminar conversaciones después de utilizarlas. OpenAI indica que los chats eliminados son retirados de la vista inmediatamente y quedan programados para su eliminación permanente de los sistemas en un plazo de 30 días, salvo determinadas excepciones legales, de seguridad o relacionadas con la desidentificación.

Otra práctica recomendable es anonimizar los documentos antes de subirlos: sustituir nombres por iniciales, eliminar números de identificación y utilizar ejemplos ficticios cuando los datos reales no sean necesarios.

La inteligencia artificial puede ser una herramienta poderosa, pero la conveniencia no debe estar por encima de la privacidad. Antes de pegar una información en un chatbot, una pregunta sencilla puede evitar problemas: ¿realmente necesita la herramienta conocer este dato para hacer lo que le estoy pidiendo?