No les parece justo.

Profesionales dedicados al campo de la estética manifestaron su decepción ante la noticia de estar excluidos en la quinta Orden Ejecutiva que anunció ayer la gobernadora Wanda Vázquez como parte de la emergencia del coronavirus en la Isla, aunque se les dio el aval a los salones de belleza para ofrecer servicios a partir de este martes próximo.

“Es un discrimen, totalmente, porque en un salón de belleza comoquiera una persona que te está trabajando el cabello te está tocando, te tiene que tocar para lavarte la cabeza, para recortarte, para peinarte. Lo mismo pasaría en el caso de una persona que se va a hacer un facial”, manifestó con desconcierto Leida Franco, propietaria del centro de estética Euroderm, en San Juan.

Los salones de belleza podrán operar de lunes a sábado de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. siguiendo protocolos para evitar la propagación del virus. En cambio, la nueva directriz, que estará en vigor hasta el lunes 15 de junio, especifica que “esta orden de cierre total aplicará las 24 horas” a otros sectores del comercio que incluyen “estéticas (spa)”.

“No tiene ninguna lógica que le digan a algunos que sí y a otros que no”, añadió la empresaria, quien dejó claro que no critica que los estilistas cuenten con la aprobación para retomar la rutina laboral, sino que se excluyera a los spa y centros de estética de hacerlo.

Franco resaltó que para la reapertura del centro, que además de tratamientos faciales ofrece servicios de depilación permanente y tratamientos corporales, se ha ido preparando para cumplir con medidas de prevención de contagio.

“Se va a quedar mucha gente sin trabajar, porque tampoco van a poder regresar las empleadas que se dedican a dar masajes”, lamentó la esteticista, quien reveló que de su centro se han visto “afectadas siete personas sin trabajo, madres solteras”.

Por otro lado, la esteticista Wanda González expresó que si bien está de acuerdo en que se limite el servicio de estética facial, se debió ser más flexible con el permiso para otros servicios corporales.

“No estoy de acuerdo con que permanezca cerrado totalmente. Nos deberían dar la oportunidad de abrir parcialmente”, manifestó.

“Estoy de acuerdo en que las esteticistas estamos expuestas a contagiarnos (con el COVID-19) porque tenemos contacto directo con el cliente a la hora de hacer una limpieza facial”, dijo la también propietaria de Wanda González Medical Spa, en San Juan. “Pero nos pueden dar la oportunidad con, por ejemplo, hacer tratamientos corporales que es con máquinas y no hay un contacto directo, y con la venta de productos”, sugirió.

González compartió, además, que prepararse para una reapertura ha representado una inversión económica que ha asumido consciente del bienestar de sus empleados y clientes.

“Estuve dos semanas haciendo lo de OSHA, con todos los protocolos y todos los requisitos”, afirmó sobre el negocio, que también ofrece servicios de manicura, pedicura y depilación. “Compra de batas, zapatos para las clientas, termómetros, productos antibacteriales, la desinfección del spa”, entre otros.

“Uno se siente un poco incómodo porque nosotros también pagamos contribuciones, al igual que todos los negocios y los salones de belleza, y tenemos todos los permisos y todos los requisitos que nos exige el gobierno, y estamos como que rezagados”, enfatizó con decepción.