Comandante a cargo de los operativos de ICE abandonará Minnesota
Tras las críticas por el asesinato de dos civiles.

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Gregory Bovino, comandante general de la Patrulla Fronteriza a cargo de las operaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), y una de las caras de la represión contra la inmigración, abandonará hoy Minnesota tras las críticas desatadas por la muerte de dos civiles a manos de estos agentes federales.
La salida de Bovino, a cargo de la aplicación de la ley migratoria del presidente Trump, fue informada por dos funcionarios estadounidenses al diarioThe New York Times.
Su marcha se produce poco después de que el propio Trump anunció, a través de su cuenta en Truth Social, que ha decidido enviar a su ‘zar’ de la frontera, Tom Homan, un veterano agente de inmigración, a Mineápolis para dirigir el despliegue.
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La decisión de retirarlo de la ciudad se produjo dos días después de que hizo la afirmación infundada de que el hombre que fue asesinado a tiros por agentes federales planeaba “masacrar” a agentes del orden, explica el Times.
Se espera que algunos de los agentes federales desplegados por la ciudad también comiencen a salir este martes, según declaró el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, tras una llamada telefónica el lunes con el presidente Trump, sobre la que no proporcionó más detalles.
Todos estos movimientos ocurren después de las críticas y los disturbios que ha generado la muerte de Alex Pretti, un enfermero de 37 años al que mataron los agentes federales del ICE el pasado sábado en Mineápolis (Minnesota) y el fallecimiento de Renée Good el pasado 7 de enero a causa de los disparos de otro agente migratorio.
Trump también se reunió en el Despacho Oval con Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, y Corey Lewandowski, y su principal asesor, durante más de dos horas la noche del lunes, según dos personas informadas sobre la reunión consultadas porThe New York Times.
El presidente no sugirió en la reunión que Noem y Lewandowski corrieran el riesgo de perder sus empleos, dijeron estas personas, pero fue otra señal de la preocupación de Trump por la reacción al asesinato de Pretti.

