Investigan si agentes de ICE mintieron sobre tiroteo contra venezolano en Minneapolis
Un juez desestimó el caso contra el inmigrante detenido a petición de la Fiscalía federal.

PUBLICIDAD
MINNEAPOLIS. Las autoridades federales han abierto una investigación penal sobre si dos agentes de inmigración mintieron bajo juramento sobre haberle disparado a un hombre venezolano en Minneapolis el mes pasado.
El director del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, Todd Lyons, informó el viernes que su agencia había abierto una investigación conjunta con el Departamento de Justicia después de que videos revelaran que “el testimonio bajo juramento proporcionado por dos agentes por separado parece haber ofrecido declaraciones falsas” sobre los disparos. El anuncio se produjo mientras un juez federal ordenó retirar todos los cargos contra Julio Cesar Sosa-Celis, quien recibió un disparo en la pierna por parte de un agente de inmigración, así como contra otro hombre venezolano, Alfredo Alejandro Aljorna.
Relacionadas
Los agentes, cuyos nombres no se dieron a conocer, han sido puestos en licencia administrativa a la espera de que concluya una investigación interna, dijo.
“Mentir bajo juramento es un delito federal grave”, indicó Lyons agregando que la fiscalía federal está investigando activamente.
Sostuvo que, al concluir la investigación, los agentes podrían enfrentar el despido, así como un posible procesamiento penal.
“Los hombres y mujeres de ICE tienen la encomienda de defender el Estado de Derecho y se les exige los más altos estándares de profesionalismo, integridad y conducta ética”, señaló Lyons. “No se tolerarán violaciones de este sagrado juramento. ICE sigue plenamente comprometido con la transparencia, la rendición de cuentas y la aplicación justa de las leyes de inmigración de nuestra nación”.
La desestimación de los cargos contra Aljorna y Sosa-Celis sigue a una serie de tiroteos de alto perfil en los que participaron agentes federales de inmigración, en los que declaraciones de testigos presenciales y evidencia en video han puesto en duda afirmaciones hechas para justificar el uso de fuerza letal. Decenas de casos de delitos graves contra manifestantes acusados de agredir u obstaculizar a agentes federales también se han desmoronado.
En una inusual moción para desestimar presentada el jueves, el fiscal federal para el Distrito de Minnesota, Daniel N. Rosen, dijo que “evidencia descubierta recientemente” era “materialmente inconsistente con las alegaciones” formuladas contra Aljorna y Sosa-Celis en una denuncia penal y en una audiencia el mes pasado.
El juez del Tribunal de Distrito de Estados Unidos Paul A. Magnuson desestimó el caso con perjuicio, lo que significa que los cargos no pueden volver a presentarse.
Un abogado de Aljorna y Sosa-Celis dijo el viernes que están “rebosantes de alegría” de que se hayan desestimado todos los cargos. De haber sido condenados, los dos inmigrantes habrían enfrentado años en una prisión federal.
“Los cargos contra ellos se basaron en mentiras de un agente de ICE que disparó de manera temeraria contra su casa a través de una puerta cerrada”, señaló el abogado Brian D. Clark. “Están muy felices de que se esté haciendo justicia”.
No está claro si los hombres aún podrían ser deportados.
Noem había atacado al gobernador Walz después del tiroteo
Un investigador del FBI dijo en una declaración jurada que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas intentaron realizar una detención de tráfico en Minneapolis a un vehículo conducido por Aljorna el 14 de enero. Estrelló el vehículo y huyó a pie hacia el dúplex de apartamentos donde vivía. Un agente de inmigración persiguió a Aljorna quien —según el gobierno— se resistió violentamente al arresto.
La denuncia alega que Sosa-Celis y otro hombre atacaron al agente con una pala para nieve y un mango de escoba mientras el agente y Aljorna forcejeaban en el suelo. El agente disparó su pistola, hiriendo a Sosa-Celis en el muslo derecho. Los hombres corrieron hacia un apartamento y finalmente fueron arrestados.
Después del tiroteo, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, arremetió contra el gobernador de Minnesota Tim Walz y al alcalde de Minneapolis Jacob Frey, acusando a los demócratas de “alentar la obstrucción y la agresión contra nuestras fuerzas del orden, lo cual es un delito federal, un delito grave”.
“Lo que vimos anoche en Minneapolis fue un intento de asesinato de las fuerzas del orden federales”, insistió Noem en una declaración del 15 de enero. “Nuestro agente fue emboscado y atacado por tres individuos que lo golpearon con palas para nieve y los mangos de escobas. Temiendo por su vida, el agente disparó un tiro defensivo”.
El Departamento de Seguridad Nacional no ha respondido a solicitudes el viernes preguntando si Noem mantiene esas declaraciones.
Clark, el abogado de Aljorna y Sosa-Celis, instó el viernes al gobierno a divulgar el nombre del agente de ICE y acusarlo “por su delito”.
Documentos judiciales muestran que las autoridades estatales han abierto su propia investigación penal sobre el tiroteo, aunque el FBI se ha negado a compartir evidencia, proporcionar el nombre del agente de ICE o ponerlo a disposición para una entrevista.
Agujeros ya evidentes en el caso de la fiscalía
La moción de Rosen para retirar los cargos no detalló qué nueva evidencia había surgido ni qué falsedades había en las presentaciones previas del gobierno, pero las grietas comenzaron a aparecer en el caso del gobierno durante una audiencia judicial del 21 de enero para determinar si los hombres acusados podían ser liberados a la espera del juicio.
En el tribunal, el relato del agente de ICE sobre los momentos previos al tiroteo difirió significativamente del testimonio de los dos acusados y de tres testigos presenciales. El relato del agente de que fue agredido con una escoba y una pala para nieve tampoco fue corroborado por los videos disponibles.
Aljorna y Sosa-Celis negaron haber agredido al agente con una escoba o una pala para nieve. Ni la evidencia en video ni el testimonio de un vecino y de las parejas sentimentales de los hombres respaldaron el relato del agente de que había sido atacado con una escoba o una pala o de que una tercera persona estuviera involucrada.
Frederick Goetz, un abogado que representa a Aljorna, expresó que su cliente tenía un palo de escoba en la mano y lo arrojó al agente mientras corría hacia la casa. La abogada Robin Wolpert, que representa a Sosa-Celis, relató que él había estado sosteniendo una pala pero se estaba retirando hacia la casa cuando el agente disparó, hiriéndolo. Los abogados de los hombres dijeron que el caso de la fiscalía se basó por completo en el testimonio del agente que disparó el arma.
Ni Aljorna ni Sosa-Celis tenían antecedentes penales violentos. Ambos habían estado trabajando como repartidores de DoorDash por la noche en un intento de evitar encuentros con agentes federales, dijeron sus abogados.
Aljorna y Sosa-Celis se retiraron a su apartamento en el piso de arriba y atrincheraron la puerta, por lo que agentes federales usaron gas lacrimógeno para intentar obligar a los hombres a salir, indicó el agente del FBI. Preocupados por la seguridad de dos niños menores de 2 años dentro de la casa, Aljorna y Sosa-Celis se entregaron.
Un tercer hombre venezolano, Gabriel Alejandro Hernández Ledezma, que vivía en el apartamento de abajo, también fue arrestado.
Aunque nunca fue acusado a nivel federal, una petición judicial del 30 de enero que busca su liberación dice que Hernández Ledezma fue detenido sin una orden judicial y en cuestión de horas trasladado en avión a un centro de detención de ICE en Texas. Alega que su traslado fue para evitar que se convirtiera en un testigo presencial clave que pudiera socavar el caso del gobierno federal y ayudar a la investigación estatal de Minnesota.
Hernández Ledezma fue devuelto a Minnesota y dado de alta de la custodia de ICE el lunes después de que un juez federal ordenara su liberación.

