Las autoridades del estado de Texas investigan el uso de cámaras de lectura de tablillas por la Policía y grupos privados en ese estado, aún cuando la empresa dueña de las cámaras no contaba con la autorización para operarlas, según reveló en exclusiva The Houston Chronicle.

De acuerdo con el artículo, el Departamento de Seguridad Pública (DPS)de Texas comenzó a investigar las licencias de Flock Safety, empresa dueña de las cámaras en agosto pasado y canceló las mismas tras encontrar que la empresa no presentó evidencia de que contaban con un seguro de responsabilidad obligatorio. Aunque la suspensión de esa licencia fue levantada en noviembre, ya para ese momento la licencia de seguridad privada de la empresa había caducado. El DPS no emitió la nueva licencia de seguridad privada de la empresa hasta diciembre.

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Sin embargo, las autoridades han ampliado la pesquisa luego que encontraran que la empresa operó sus cámaras entre el 2019 y el 2024, sin contar con la licencia de investigador privado requerida por el estado, por lo que se emitió una orden de cese y desista en el 2024.

Aunque los investigadores no ofrecieron mayores detalles a The Houston Chronicle sobre la pesquisa, grupos de activistas en pro de los derechos civiles llevan meses denunciando que cuerpos policíacos en el estado de Texas han estado utilizando las cámaras de lectura de tablillas para monitorear los movimientos de diversos vehículos, prácticamente sin ninguna justificación, incluyendo el seguimiento a mujeres que supuestamente planeaban salir, o salieron del estado, para practicarse un aborto.

De hecho, en un artículo publicado el 30 de mayo, el Daily Mail reportó que un oficial de la policía del Condado de Johnson, un pueblo localizado a las afueras de Fort Worth, utilizó varias las cámaras de lectura de tablilla para rastrear a una mujer. La Policía no requiere una orden de un tribunal para verificar los vídeos de las cámaras de seguridad cuando se trata de una emergencia de seguridad pública, en cuyo caso el agente debe llenar un informe especificando la situación. En esta ocasión el uniformado escribió como justificacion “buscando una fémina, se practicó un aborto”.

De acuerdo con el Daily Mail, el uniformado revisó videos en más de 83,000 cámaras de lectura de tablillas durante su “investigación”. El aborto es ilegal en Texas, a menos que haya riesgo de fatalidad durante el embarazo o el parto.

La policía de Johnson justificó el uso de las cámaras alegando que la mujer tuvo un aborto en su hogar, tras lo que abandonó la residencia y su familia contacto a las autoridades preocupados por su salud. La mujer fue localizada días después sana y salva en Dallas.

Grupos de defensa de los derechos civiles han cuestionado el uso de esta tecnología y su validez bajo las circunstancias actuales. “El hecho de que Flock no cuente con una licencia de investigador privado supone un riesgo considerable para los procesos penales pasados, presentes y futuros en todo Texas”, sostuvo David Moore, un activista en contra del uso de las cámaras de lectura de tablillas. “Las pruebas recopiladas por las cámaras Flock... podrían considerarse obtenidas ilegalmente y, por tanto, susceptibles de ser excluidas mediante una moción de supresión de pruebas”.

Otros abogados de la zona de Houston han comenzado a debatir cómo podrían impugnar el uso de las cámaras Flock en casos penales. “Sin duda, desde un punto de vista administrativo, podría haber algo oculto en la normativa que establezca la prohibición de actuar como investigador privado sin dicha licencia”, señaló Mike Trent, abogado defensor de Houston.

Mientras que el “Stop Suveillance Technology Oversight Project” advirtió tras la revocación de Roe vs. Wade que “es probable que los legisladores presionen a la policía y a los fiscales para que utilicen todas las herramientas de rastreo a su disposición con el fin de señalar a los proveedores de servicios de salud, a las personas embarazadas y a cualquier persona que les ayude a acceder a la atención médica”.

Ante la controversia y aunque los cuerpos policíacos del área de Houston apuestan a esta tecnología para resolver delitos, otros departamentos de policía de Texas han decidido prescindir de ese servicio debido a los cuestionamientos sobre su uso de forma invasiva a la privacidad.