La Fuerza Aérea de los Estados Unidos develó el viernes el nuevo Air Force One, un Boeing 747-8 que le fue obsequiado a Estados Unidos por el gobierno catarí el año pasado, según reportó CBS News.

El valor de la lujosa nave ronda los $400 millones.

Luego que ayer, Donald Trump anunciara el “retiro” del actual Air Force One, un Boeing 747-200B, adquirido bajo la administración de George H. W. Bush, que llevaba 35 años en servicio, la Fuerza Aérea informó que iniciaran los vuelos de prueba de la nave, antes que entre en servicio activo.

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En un comunicado se informó que la nave se encuentra actualmente en Fort Andrews, a las afueras de Washington, lugar que sirve como aeropuerto presidencial. “Tras recibir sus nuevas franjas roja, blanca y azul y las últimas modificaciones gubernamentales, la aeronave ha entrado en servicio para brindar una continuidad segura y crucial al comandante en jefe”, declaró la Fuerza Aérea.

Según el comunicado, “el avión es seguro, confiable y está equipado con las tecnologías más avanzadas necesarias para cumplir con los requisitos de la misión presidencial”. El cuerpo castrense añadió que priorizó el desempeño del avión como centro de operaciones presidenciales sobre su estética, por lo que el interior del lujoso avión se mantuvo prácticamente sin cambios, lo que significa que los acabados de lujo y asientos de cuero, así como los paneles de madera lustrosa, permanecerá intactos.

El presidente Donald Trump viajó el viernes a Fort Andrews, antes su visita a Campo David, para echarle un vistazo a la nave.

Pero aunque la nave fue un regalo del gobierno catarí, poner la nave en servicio no fue un proceso exento de costos, ya que la Fuerza Aérea adquirió un avión similar de la empresa Lufthansa y arrendó otro 747-8, para entrenar a los pilotos y el personal del Air Force One en el nuevo modelo.

También se construyó una maqueta tridimensional del interior, para entrenar al personal antes de la llegada del nuevo avión. Además, el gobierno tuvo que encargarse de acondicionar el avión para que cumpliera con los estándares de seguridad y el equipamiento necesario para uso presidencial.

Trump ha sido objeto de críticas por aceptar un avión como regalo de un gobierno extranjero, lo que para algunos representa un conflicto de interés o riesgo para la seguridad pública.

A pesar que no está claro a cuánto asciende el costo total de los gastos en los que incurrió el gobierno en acondicionar el avión “regalado”, para que pueda ser utilizado por el presidente, se espera que la nave se mantenga en servicio hasta el 2028, ya que el mandatario ha dicho que planea retirar el avión y convertirlo en parte de la memorabilia del mandatario que estará en exhibición, una vez Trump abandone el cargo y construya su biblioteca presidencial.