La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, en inglés), que investiga junto a la Administración Federal de Aviación (FAA, en inglés) el fatal accidente de aviación que cobró la vida de nueve personas, ofrecería este lunes una conferencia de prensa sobre el siniestro.

Las causas sobre el trágico desenlace del avión ejecutivo, que se estrelló el domingo en un vecindario del sur de Florida y estalló en una bola de fuego, continúan bajo investigación.

El avión, que había aterrizado en Puerto Rico hace unos meses, según reportes, volaba hacia el este a una altitud de 35,000 pies cuando el piloto comenzó a reportar problemas.

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La nave, modelo Learjeat 60, tenía 22 años de manufacturada.

La nave fue construida en el 2004.
La nave fue construida en el 2004. (Captura FlightRadar24)

Un video grabado por transeúntes captó el aterrador momento en el que la aeronave —que se dirigía a las Bahamas— cayó desde el cielo, impactó contra el suelo y explotó en Green Acres, a 7 millas al suroeste de West Palm Beach.

Las llamas rodeaban los fragmentos de pavimento alrededor del cráter, mientras los residentes, conmocionados, observaban la escena con horror. Un denso humo negro cubrió el lugar del accidente.

Jet privado se accidenta en Florida.
Jet privado se accidenta en Florida. (Captura / X)

Terror en tierra

“Había escombros por todas partes. Algunos cayeron sobre mi casa. Todo estaba en llamas; la carretera estaba ardiendo”, relató a WTVJ, filial de NBC, Anthony Blackmon, quien vive cerca del lugar del siniestro.

“Siempre he visto estas cosas en las noticias, pero nunca imaginé que pudieran ocurrir tan cerca de alguien, como ha sucedido hoy”.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, señaló que, por el momento, no hay reportes de personas heridas o fallecidas en tierra. Las autoridades aún no han dado a conocer los nombres de las víctimas.

Las autoridades del condado de Palm Beach procedieron a desalojar a unas 600 personas de una comunidad de casas móviles cercana, mientras investigan el accidente.

Captura de un video en el que se registró la bola de fuego que se produjo tras la caída de una avión privado en Palm Beach (FL, EE.UU.). EFE
Captura de un video en el que se registró la bola de fuego que se produjo tras la caída de una avión privado en Palm Beach (FL, EE.UU.). EFE (EFE)

La aeronave despegó del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas; Jim Reynolds, portavoz del aeropuerto, confirmó que se trataba de un avión privado.

Según las grabaciones del control de tráfico aéreo obtenidas por LiveATC.net, el piloto informó que se estaba acumulando hielo en la aeronave y que las turbulencias provocaban sacudidas que hacían variar la altitud del avión hasta en 700 pies. La lluvia azotó la región el domingo.

“Tenemos formación de hielo ligero y transparente, que es manejable, además de turbulencia moderada”, informó el piloto a los controladores.

La situación se deterioró rápidamente.

El piloto solicitó permiso para ascender otros 2000 pies y, poco después, declaró una emergencia, ya que el reactor perdía altitud a un ritmo alarmante.

“Estamos descendiendo a 8000... *mayday*, *mayday*... estamos descendiendo a 10000 pies por minuto”, comunicó el piloto por radio.

“Estamos en una situación de exceso de velocidad, descendiendo a 20 000 pies por minuto”, informó el piloto por radio, antes de reconocer, de forma desgarradora, lo que estaba a punto de suceder: “Nos vamos a estrellar contra el suelo”.

El avión viró bruscamente hacia la derecha antes de estrellarse y explotar.

“Fue un accidente aéreo catastrófico”, declaró DeSantis a los periodistas en el lugar de los hechos. “Parecía un misil cayendo; dejó un gran cráter al borde de la carretera”.