Las comunicaciones entre pilotos y controladores aéreos ofrecen nuevos detalles sobre el caos que se desató en el Aeropuerto Internacional de Miami después del accidente de un avión de carga operado por 21 Air para Amazon Prime Air.

El Boeing 767-300, correspondiente al vuelo 7598, había llegado desde San Juan, Puerto Rico, cuando se salió de la pista durante el aterrizaje. La aeronave atravesó posteriormente la zona perimetral del aeropuerto, golpeó equipos y vehículos y terminó volcada y envuelta en llamas cerca de una carretera.

El accidente dejó cinco personas muertas y otras cinco heridas, además de provocar una interrupción temporal de las operaciones aeroportuarias.

Relacionadas

“El aeropuerto está en espera indefinida”

Una grabación del control de tráfico aéreo obtenida por LiveATC y revisada por medios estadounidenses muestra la rapidez con la que los controladores comenzaron a advertir a otros aviones sobre la emergencia.

Mientras otro vuelo se encontraba en las inmediaciones, un controlador comunicó que las operaciones habían quedado suspendidas debido a que una aeronave se había salido de la pista y había alcanzado un vehículo en la carretera perimetral.

El piloto preguntó si el incidente había ocurrido en Miami y recibió la confirmación del controlador.

Otro registro de las comunicaciones, difundido por CBS News, muestra una alerta emitida poco después del accidente en la que se advertía que un avión aparentemente se había salido de la pista 30.

Las comunicaciones permiten observar cómo los controladores tuvieron que detener las operaciones mientras los equipos de emergencia acudían al lugar.

La Administración Federal de Aviación (FAA) confirmó que el vuelo 7598 había partido del Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, en San Juan, y que se salió de la pista después de aterrizar en Miami.

De acuerdo con los datos de seguimiento de Flightradar24, el Boeing tocó tierra aproximadamente a la 1:53 p.m., después de un vuelo de unas dos horas y 11 minutos.

Los datos también indican que la aeronave todavía se desplazaba a aproximadamente 129 millas por hora, unos 207 kilómetros por hora, cuando abandonó la superficie utilizable de la pista 30.

A partir de ese momento, el avión continuó fuera de la zona de aterrizaje hasta atravesar las instalaciones aeroportuarias y alcanzar la vía situada en las inmediaciones.

La aeronave golpeó varios vehículos

La investigación preliminar de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) apunta a una secuencia de impactos antes de que el avión terminara completamente fuera del aeropuerto.

La presidenta de la agencia, Jennifer Homendy, explicó que el Boeing golpeó primero ayudas para la navegación y equipos terrestres.

Posteriormente, la aeronave impactó una Ford Econoline blanca modelo 2012, perteneciente a Professional Ocean Service Corporation, una empresa contratista que presta servicios de limpieza a aerolíneas.

En el momento del accidente viajaban siete personas en la camioneta.

Después de atravesar la cerca perimetral del aeropuerto, el avión también alcanzó un Toyota Corolla Cross LE que circulaba por NW 67th Avenue.

La cadena de impactos terminó con la aeronave volcada sobre su fuselaje junto a la carretera.

Bomberos enfrentaron un incendio de grandes proporciones

La magnitud de la emergencia obligó a movilizar a cerca de 200 trabajadores de los servicios de emergencia.

Los equipos de rescate encontraron un escenario complicado: fuego intenso, una enorme columna de humo y combustible derramado desde el avión.

Los bomberos utilizaron espuma especializada para controlar las llamas mientras los rescatistas trabajaban para liberar a las personas atrapadas.

El jefe de bomberos de Miami-Dade, Ray Jadallah, informó que tanto el piloto como el copiloto quedaron atrapados en la cabina. También hubo personas atrapadas en los vehículos involucrados en el accidente.

Una de las operaciones de rescate requirió liberar a una persona que había quedado debajo de uno de los vehículos.

Las personas que se encontraban cerca del aeropuerto también describieron el momento en que ocurrió el accidente.

El camionero Romierkys Rodríguez relató a NBC6 South Florida que pudo sentir el impacto y observar cómo el humo y las llamas se elevaban desde el lugar.

La escena obligó a cerrar temporalmente pistas y calles de rodaje en un momento particularmente complicado para el aeropuerto, debido al elevado volumen de pasajeros asociado con el fin de semana del Día del Trabajo.

Aunque las operaciones comenzaron a recuperarse posteriormente, el accidente provocó una importante alteración del tráfico aéreo.

Al cierre de la jornada se habían registrado más de 160 vuelos cancelados y cerca de 325 retrasados.

Por ahora, las autoridades no han establecido públicamente una causa definitiva del accidente.

La NTSB continúa recopilando información sobre lo ocurrido durante el aterrizaje y analiza tanto los datos del avión como las comunicaciones, los restos de la aeronave y las evidencias encontradas en el lugar.

Las grabaciones del control aéreo podrían convertirse en una pieza importante para reconstruir los minutos posteriores al aterrizaje y determinar cómo evolucionó la emergencia.

Amazon expresó su pesar por las víctimas y señaló que colaborará con las autoridades. Por su parte, 21 Air también manifestó su consternación y aseguró que su prioridad es apoyar a las personas afectadas y cooperar con la investigación.

Mientras continúan los trabajos de los investigadores, las nuevas grabaciones permiten conocer con mayor claridad cómo los controladores reaccionaron en los primeros instantes de una emergencia que paralizó temporalmente uno de los principales aeropuertos de Estados Unidos.