El gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, ganó el martes la reelección para un segundo periodo al vencer al demócrata Charlie Crist, ratificando con ello su ascenso como una importante figura del Partido Republicano con posibles ambiciones de llegar a la Casa Blanca.

El triunfo de DeSantis continúa el vuelco a la derecha en lo que alguna vez fue el estado sin clara preferencia política más grande del país luego de que los votantes acogieron a un gobernador que se deleitaba en las guerras culturales y calificaba su candidatura como una batalla contra la agenda “wokeista” de los liberales.

De cara a los comicios, DeSantis aprovechó el poder de su cargo para reunir a la prensa, a menudo con poca anticipación, para realizar conferencias en las que pasaba una buena parte del tiempo criticando al presidente Joe Biden, a las políticas liberales y a la prensa convencional, usualmente generando grandes ovaciones.

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Logró atención nacional al inicio de la pandemia de coronavirus al oponerse abiertamente a los continuos confinamientos y a los requerimientos de vacunación y de uso de mascarillas, y eventualmente se mostraba ansioso por adentrarse en cualquier división cultural, incluyendo temas de inmigración, género y educación, entre otros.

Massachusetts

En Massachusetts, la fiscal general, la demócrata Maura Healey, fue elegida como gobernadora, convirtiéndose en la primera mujer y en la primer candidata abiertamente lesbiana en ser elegida al cargo.

Healey venció al republicano Geoff Diehl, un exrepresentante estatal que contaba con el respaldo del expresidente Donald Trump. La elección de Healey le devuelve la gubernatura del estado a los demócratas luego de ocho años de gobierno republicano con Charlie Baker, quien optó por no buscar la reelección.

Maryland

En tanto, el demócrata Wes Moore fue elegido como el primer gobernador de raza negra en la historia de Maryland.

Moore, un reconocido escritor en su primera candidatura a un cargo de elección popular, venció al republicano Dan Cox en un estado en donde los demócratas superan a los republicanos en proporción 2-1.

El triunfo de Moore suma a los demócratas un estado que había estado bajo gobierno republicano. De las 36 contiendas a jefe de gobierno estatal de este año, Maryland y Massachusetts representaban algunas de las mejores oportunidades para los demócratas de recuperar gubernaturas en un momento en que el Partido Republicano gobierna 28 de los 50 estados.

Arkansas

La exsecretaria de prensa de la Casa Blanca Sarah Sanders fue elegida como gobernadora de Arkansas, convirtiéndose en la primera mujer en tomar las riendas del gobierno estatal y la funcionaria de mayor rango del gobierno de Trump en ser elegida.

Sanders venció al candidato demócrata Chris Jones en la contienda por la gubernatura de un estado predominantemente republicano, en donde Trump sigue siendo popular. Sanders era clara favorita en la contienda, que también incluyó al candidato Libertario Ricky Dale Harrington.

Sanders rompió los récords estatales de recaudación de fondos durante su campaña, la cual se centró en temas nacionales. Sanders, la hija del exgobernador Mike Huckabee, regularmente prometió usar su cargo para combatir al presidente Joe Biden y a la “izquierda radical”.

Tennessee

El gobernador de Tennessee Bill Lee obtuvo la reelección, conservando el control republicano de un gobierno que no ha estado en manos demócratas durante más de una década.

Lee venció al demócrata Jason Martin para asegurar un nuevo periodo de cuatro años.

Lee, un empresario y granjero, se impuso fácilmente en las primarias en las que no enfrentó a un solo rival republicano, y luego aseguró su triunfo sobre Martin sin que hubiera debates. Capitalizando su gran ventaja en fondos de campaña en un estado republicano, Lee difundió anuncios en televisión antes de la elección en los que aplaudía los logros de su gobierno.

Lee resaltó el crecimiento económico en el estado durante sus pautas publicitarias, en las que dijo que “sería un honor servir de nuevo”.

Alabama

La gobernadora de Alabama Kay Ivey gana fácilmente un segundo periodo en el cargo al vencer a la demócrata Yolanda Flowers, quien fue la primera mujer de raza negra en ser nominada por uno de los dos partidos principales para la gubernatura del estado. Ivey se impuso luego de sobreponerse a un problema de salud y a varios aspirantes republicanos en las primarias.

Con una enorme sonrisa y vestida con una chaqueta roja, Ivey tomó el escenario frente a una gran bandera de Estados Unidos y saludó a sus simpatizantes durante su festejo en un restaurante de Montgomery.

“¡Lo logramos!”, exclamó.

Illinois

El gobernador J.B. Pritzker ganó fácilmente la reelección de Illinois al vencer al republicano Darren Bailey en una contienda caracterizada por la aspereza y los gastos excesivos.

Pritzker, un demócrata que no había ocupado ni un cargo de elección popular antes de su triunfo en los comicios de 2018, ganó un segundo término impulsado por una campaña basada en la estabilidad fiscal y las exenciones fiscales. Salpicó sus discursos con afirmaciones de que Bailey, un senador estatal y granjero del sur de Illinois, además de ser simpatizante del expresidente Donald Trump, era “demasiado extremo” para un estado claramente demócrata.

El triunfo del multimillonario empresario y filántropo de 57 años debe impulsar todavía más su imagen a nivel nacional, la cual promovió este año con un viaje a Nueva Hampshire, estado que alberga primarias anticipadas, y recaudando millones de dólares para los demócratas en todo el país.

Rhode Island

El gobernador de Rhode Island, el demócrata Dan McKee, derrotó a la candidata republicana Ashley Kalus para obtener su primer periodo completo en el cargo.

McKee es un ex vicegobernador que tomó las riendas del estado en marzo de 2021, cuando la dos veces gobernadora Gina Raimondo fue designada como secretaria de Comercio. McKee era el amplio favorito en el estado liberal tanto por ser demócrata como por el gobernador en funciones, y recibió el apoyo de una serie de importantes sindicatos. Kalus es una empresaria y debutante política que se mudó al estado apenas el año pasado.

Wyoming

El republicano Mark Gordon ganó un segundo periodo como gobernador de Wyoming.

Gordon venció a la demócrata Theresa Livingston, una maestra jubilada y empleada de la Oficina de Administración de Tierras del Departamento del Interior de Estados Unidos. Ninguno de los dos realizó una enorme campaña.

Gordon hizo énfasis en sus esfuerzos por diversificar la economía de Wyoming distanciándose de los combustibles fósiles, mencionando las actuales labores para el desarrollo de nuevos usos para el carbón y un reactor nuclear poco convencional.

Se impuso a pesar de las críticas de otros republicanos por cerrar negocios y espacios públicos durante el primer año de la pandemia de COVID-19. Su respuesta a la pandemia generó llamados para que surgiera otro aspirante republicano que le disputara el cargo.

Carolina del Sur

El gobernador de Carolina del Sur, el republicano Henry McMaster, ganó una reelección histórica al postularse por última vez en una carrera política de cuatro décadas, y los votantes le dieron la oportunidad de ser el gobernador con más tiempo en el cargo en la historia del estado.

McMaster, de 75 años, venció al demócrata Joe Cunningham, quien repetidamente mencionó la diferencia de 35 años respecto a su rival.

De completar su segundo periodo, McMaster habrá fungido como gobernador durante 10 años, más que cualquier otro jefe del gobierno en la historia de la entidad.

Ohio

El gobernador republicano Mike DeWine obtuvo el martes un segundo periodo en el cargo al vencer a la candidata demócrata Nan Whaley, quien esperaba recuperar un puesto que estuvo en manos de su partido por última vez hace 16 años.

DeWine se impuso en mayo durante unas primarias entre tres candidatos que resultó sorpresivamente reñida, ya que los conservadores molestos con sus labores para frenar la propagación del coronavirus intentaron sacarlo del cargo. Whaley superó claramente al exalcalde de Cincinnati John Cranley en las primarias demócratas.

Iowa

La gobernadora de Iowa, la republicana Kim Reynolds, ganó un segundo periodo completo en el cargo luego de hacer campaña en torno a los recortes fiscales sin precedentes y al manejo conservador de la economía del estado para vencer a la aspirante demócrata Deidre DeJear.

Reynolds fue designada como gobernadora en 2017 y apenas ganó la elección para su primer periodo completo un año después, pero su reelección nunca pareció en duda luego de recaudar casi 7,5 millones de dólares y jactarse durante su campaña de crear un superávit de 2.000 millones de dólares a pesar de impulsar recortes fiscales.

Vermont

Los votantes de Vermont, un estado tradicionalmente demócrata, votaron por el republicano Phil Scott para su cuarto periodo de dos años como gobernador.

Scott, de 64 años, se impuso a la demócrata Brenda Siegel y a otros tres candidatos independientes.

Desde que se convirtió en gobernador en 2017, Scott se ha enfocado en minimizar la carga fiscal, en garantizar ayuda para la población vulnerable y en impulsar la economía. Ha dicho que su trabajo no ha terminado.

A pesar de ser republicano, Scott fue un frecuente detractor del expresidente Donald Trump y votó por Joe Biden en las elecciones presidenciales de 2020.

Scott guio a Vermont durante la pandemia de COVID-19, siendo elogiado por ayudar a que el estado evitara algunos de los peores impactos que se resintieron en otras entidades.

Colorado

El demócrata Jared Polis obtuvo un segundo periodo como gobernador de Colorado, imponiéndose a la férrea competencia de un empresario que buscaba convertirse en el primer republicano al frente del estado desde 2007.

Polis, un emprendedor tecnológico y exlegislador federal, promovió lo rápido que Colorado salió de los confinamientos por la pandemia de coronavirus durante su gobierno y que se dispone a registrar un sólido crecimiento económico.

Defendió los éxitos de su primer periodo de gobierno en cuanto a la expansión de la asequibilidad en materia de salud, financiando en su totalidad el kínder y preescolar, e insistiendo en que continuaría su incesante búsqueda de una política de energías verdes cuyo objetivo es que Colorado dependa exclusivamente de fuentes renovables para el año 2040.