El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó en una entrevista publicada el miércoles un reporte previo de que tachó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de “loco” en una llamada telefónica el lunes, diciendo que estaba “un poco perturbado” de que la lucha de Israel contra Hezbollah en Líbano estuviera frenando las conversaciones de paz con Irán.

Pero incluso mientras el presidente estadounidense reconocía las tensiones, insistió en que su relación con Netanyahu era sólida y que conectaban, en parte, porque ambos son líderes “en tiempos de guerra”.

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Hemos trabajado muy bien juntos. Me gusta mucho Bibi. Y trabajo muy bien con él”, dijo Trump a “Pod Force One” de The New York Post, empleando un apodo para Netanyahu.

El reconocimiento por parte del presidente de la tensa llamada con Netanyahu, que incluyó palabrotas, es una señal de la creciente presión que enfrenta para resolver la guerra con Irán, mientras los precios más altos de la energía y la incertidumbre económica perjudican a los republicanos de cara a las elecciones de mitad de mandato y obstaculizan el comercio global.

Pero Trump evitó comprometerse sobre un calendario para resolver el conflicto, diciendo que el estrecho de Ormuz podría permanecer bloqueado hasta el feriado estadounidense del Día del Trabajo el 7 de septiembre. Ha insistido en que Irán detenga cualquier esfuerzo que pudiera conducir a un arma nuclear y que el estrecho sea reabierto para los envíos de petróleo y gas natural.

“No lo sé. Quiero decir, creo que podría ser (que esté cerrado hasta el Día del Trabajo), pero creo que es poco probable. Creo que lo tendremos. Creo que esto se resolverá bastante rápido”, dijo Trump.

El presidente estadounidense añadió que el líder supremo de Irán, Moytabá Jamenei, quien sucedió a su difunto padre, está “involucrado” en las conversaciones de paz para poner fin a la guerra.

“Le tienen mucho respeto”, dijo Trump en la entrevista con “Pod Force One”.

Trump dijo que Jamenei no se encuentra bien de salud debido a heridas sufridas en un ataque aéreo, pero “dicen que está dando aprobación porque así ha sido durante mucho, mucho tiempo”. El padre de Jamenei murió como parte de ataques aéreos cuando Estados Unidos e Israel atacaron Irán a finales de marzo.

Aun así, el camino hacia un alto el fuego duradero seguía sin estar claro mientras continuaban las hostilidades en Líbano.

Un ataque israelí alcanzó un automóvil el miércoles en una autopista muy transitada justo al sur de Beirut, horas antes de que se celebrase el segundo día de conversaciones entre Líbano e Israel en Washington.

El ataque en Khaldeh se produjo sin previo aviso y no estaba claro de inmediato si la persona atacada murió. Israel suele afirmar que estos ataques con drones van dirigidos contra a miembros del grupo político y militar Hezbollah.

Israel y Líbano alcanzaron el lunes un acuerdo mediado por Estados Unidos según el cual Israel no atacaría los suburbios del sur de Beirut y Hezbollah pondría fin a sus ataques contra el norte de Israel. El acuerdo se concretó horas después de que Israel anunciara que iba a lanzar ataques en los extensos barrios urbanos cercanos a la capital libanesa, en lo que habría sido la ofensiva más intensa desde que entró en vigor un alto el fuego teórico del 17 de abril.

El Departamento de Estado indicó que se lograron avances durante el primer día de conversaciones el martes. Líbano espera ampliar el alcance del alto el fuego para que sea integral en todo el país. Israel quiere desarmar a Hezbollah de inmediato antes de poner fin a sus operaciones en Líbano y retirar a sus tropas de decenas de aldeas y localidades.

No mucho después del ataque en Khaldeh, el ejército israelí afirmó que interceptó lo que calificó como una aeronave hostil procedente del sur de Líbano, pero no culpó de inmediato a Hezbollah. Hezbollah no se ha atribuido un ataque transfronterizo desde el acuerdo.