Los Ángeles. El estancamiento del mercado inmobiliario en Estados Unidos está obligando a los vendedores de viviendas a reducir sus precios y ofrecer incentivos económicos para concretar las ventas, mientras muchos compradores posponen sus decisiones ante los altos costos de financiamiento.

La situación contrasta con la de años recientes, cuando las bajas tasas hipotecarias impulsaron una intensa competencia entre compradores y permitieron que muchas propiedades se vendieran por encima de su precio original.

Ahora, las elevadas tasas hipotecarias, el encarecimiento de las viviendas y la inflación dificultan el acceso a la propiedad. Como resultado, hay más vendedores que compradores y muchas transacciones permanecen paralizadas.

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Según Realtor.com, el precio mediano de las viviendas anunciadas en Estados Unidos bajó un 1.2% en septiembre frente al mismo mes del año anterior, hasta situarse en $419,250. Se trata del undécimo mes consecutivo de descenso. Además, alrededor del 21% de las propiedades anunciadas ese mes había experimentado una reducción de su precio inicial, la proporción más alta en cuatro años.

Los vendedores también están ofreciendo dinero para cubrir gastos de cierre, reparaciones y otros costos relacionados con la compra. En algunos casos, ayudan a los compradores a reducir temporalmente o durante la vigencia del préstamo sus tasas hipotecarias.

La tendencia refleja un cambio en el poder de negociación. Los compradores tienen ahora más margen para solicitar concesiones, mientras los vendedores deben decidir si reducen sus expectativas económicas o esperan más tiempo para cerrar una transacción.

El panorama también afecta los planes personales y familiares. Algunos propietarios no pueden mudarse por motivos laborales, adquirir una vivienda más grande o reducir el tamaño de su hogar hasta conseguir un comprador.

Un análisis de Redfin reveló que el mes pasado había aproximadamente un 63% más de vendedores que compradores en las 50 principales áreas metropolitanas estadounidenses. La cantidad de compradores, estimada en unos 929,000, fue la más baja desde que comenzó el registro en 2013.

Aunque las condiciones ofrecen ventajas a quienes buscan comprar una casa, los altos costos siguen siendo un obstáculo para muchas familias que esperan una oportunidad más favorable.