La industria agrícola boricua se pone las botas cada vez que llega Navidad.

Es que “representa una de las épocas de mayor oportunidad comercial para diversos sectores de nuestra agricultura, particularmente las industrias porcinas y de farináceos, cuyos productos forman parte esencial de la gastronomía puertorriqueña”, aseguró el subsecretario del Departamento de Agricultura, el agrónomo Jorge Quiles.

Los productos de mayor demanda durante la temporada navideña incluyen plátanos, guineos, yautías, yuca, calabaza, coco y gandules, así como la carne de cerdo, en especial el tradicional lechón asado.

La carne de pollo y pavo también registra un aumento de consumo para la Navidad. Agricultura informó que las alzas son de entre un 10% y un 20% para el pollo y de entre un 15% y un 25% para el pavo.

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“La preferencia por estos productos está directamente relacionada con la confección de platos, como pasteles, arroz con gandules, lechón y postres típicos”, comentó Quiles.

Las estadísticas provistas por Agricultura apuntan a un sólido crecimiento de apoyo a estos productos cosechados o procesados en la Isla durante la Navidad.

“Según los patrones estimados del mercado correspondientes al período de 2018 a 2025, la demanda de productos agrícolas frescos experimenta incrementos de entre un 15% y un 30%, mientras que las carnes y los productos procesados presentan aumentos de entre un 20% y un 40%, dependiendo de su categoría. Este comportamiento evidencia la importancia de la temporada navideña como uno de los períodos de mayor dinamismo comercial para el sector agroalimentario”, explicó Quiles en entrevista con Primera Hora.

Este aumento en la demanda puede que sea el que provoque fluctuaciones de precios para los productos más buscados en este periodo festivo, principalmente en el cerdo y los farináceos.

No obstante, el subsecretario de Agricultura aseguró que se augura “un impacto razonable” y no un golpe al bolsillo del consumidor boricua, durante una época que arranca abatida por los altos costos en el combustible y la energía eléctrica.

Quiles detalló que “los precios de los productos agrícolas responden a las condiciones de oferta y demanda, la disponibilidad de cosechas, costos de producción y necesidades de distribución. En determinados períodos del año, los patrones de comercialización presentan variaciones estimadas de entre un 10% y un 25% para el plátano, entre un 5% y un 15% para la yautía y la yuca, entre un 20% y un 40% para los gandules y entre un 10% y un 20% para el coco. Estas fluctuaciones reflejan el comportamiento dinámico del mercado agrícola, particularmente en temporadas de mayor actividad comercial”.

Hay ingredientes para los manjares

La buena noticia es que esta época de mayor consumo no inicia con un impacto negativo en la producción agrícola a causa de la sequía que experimentó Puerto Rico, principalmente entre julio y agosto.

Quiles aceptó, sin embargo, que los altos costos del combustible y la energía eléctrica pudiesen afectar al consumidor.

“Los aumentos en los precios del combustible tienen un efecto directo sobre distintos componentes de la cadena agrícola, particularmente en los costos de producción, transportación, distribución y comercialización de alimentos. Cuando incrementa el costo del combustible, los agricultores enfrentan mayores gastos en sus operaciones, mientras que los transportistas y distribuidores experimentan aumentos en el traslado de los productos. Esta situación genera presiones económicas que pueden reflejarse en los precios finales al consumidor. Sin embargo, el comportamiento de los precios también responde a factores como la oferta, la demanda, la disponibilidad de productos y la capacidad del mercado para absorber parte de estos incrementos. Desde el Departamento de Agricultura entendemos que estas fluctuaciones deben mantener un impacto razonable sobre los precios, procurando la estabilidad del mercado y la accesibilidad de los alimentos para las familias puertorriqueñas”, afirmó.

El subsecretario llamó a la población a apoyar el consumo de productos cosechados, criados y elaborados en Puerto Rico en apoyo a los agricultores locales. Pero, no solo en la Navidad.

“Nuestro principal mensaje es continuar fortaleciendo el consumo de productos agrícolas puertorriqueños, no solamente durante la Navidad, sino a lo largo de todo el año. Puerto Rico cuenta con agricultores y productores comprometidos con ofrecer alimentos frescos y de calidad. La cercanía entre nuestras fincas y los puntos de comercialización representa una ventaja importante para que los consumidores puedan adquirir productos de nuestra tierra. Cada compra de un producto local contribuye a sostener la actividad económica agrícola, promover oportunidades para nuestros productores y fortalecer la seguridad alimentaria de Puerto Rico. Consumir lo nuestro es respaldar nuestra agricultura, preservar nuestras tradiciones y contribuir al futuro de la producción de alimentos en Puerto Rico”, sentenció Quiles.

Así ha estado la producción agrícola vinculada a la Navidad durante este 2026:

  • Plátanos - 1,172,605 quintales (Representa una disminución de unos 10,000 quintales comparado con el 2025)
  • Guineos verdes - 296,472 quintales (Representa una disminución de unos 10,500 quintales comparado con el 2025)
  • Calabazas - 261,467 quintales
  • Yautías - 11,111 quintales
  • Yuca - 6,210 quintales
  • Coco - 5,025 quintales
  • Gandules - 479 quintales
  • Cerdos - 11.13 millones de libras

Fuente: Departamento de Agricultura