El aumento en la factura del agua en julio próximo no lo despinta nadie, aunque la gerencia de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) asegura que le gustaría que este y los incrementos futuros puedan ser absorbidos por los ahorros que tenga la corporación pública.

Sin embargo, al día de hoy la realidad es que el aumento “está proyectado hasta el 2023″.

La nueva subida de un 2.5% en la factura mensual para los clientes residenciales entra en vigor el próximo 1 de julio -la primera fue en julio pasado- y se repetirá por los años subsiguientes, hasta el 2023, según lo establece el plan fiscal certificado de la corporación pública.

Hoy, el saliente presidente ejecutivo de la agencia, el ingeniero Elí Díaz Atienza, sostuvo un diálogo con la prensa junto a la entrante directora ejecutiva, la ingeniera Doriel Pagán.

En blanco y negro, el aumento se traduce en unos 59 centavos para un 60% de los clientes residenciales, indicó Díaz Atienza.

Luego que se realizaran vistas públicas en el 2013 y 2016, y se aprobara una resolución para implementar el aumento, Díaz Atienza recordó que inicialmente se estableció que comenzaría en junio de 2017 y que sería de un 4.5%.

Ya en el próximo plan fiscal -que se recertifica anualmente ante la Junta de Supervisión Fiscal- la agencia evaluó “cómo traer tecnología y atrapar la pérdida de agua, traer nuevos ingresos y bajar nuevos gastos”.

Con esa proyección de ingresos adicionales por el uso de nuevos contadores inteligentes, el aumento de 4.5% bajó a 2.5% al cliente residencial; 2.8% para los clientes comerciales; 3.5% para los industriales y 4.5% para el gobierno.

Díaz Atienza mencionó que el aumento anual está proyectado hasta el 2023, pero "al momento de recertificar el plan fiscal (anualmente) veremos si nuestros ingresos dan para cubrir nuestros gastos con el aumento”.

El ejecutivo dijo que una de las maneras de allegar recursos a la agencia es invertir en tecnología, como serán unos contadores más eficientes, que incluso le proveerán información útil al cliente.

Mencionó que ese proyecto se visualizó bajo una Alianza Público Privada (APP) ya que la agencia no tiene el dinero para invertir en esta tecnología, que permitirá dejar atrás a los actuales contadores mecanizados que provocan que un cliente se enteré que había un problema en una tubería en su casa cuando le llega la factura a los 60 días.

Esta tecnología “te puede dar indicación que tienes un uso irregular y puedes tomar acción antes de que se acumule una deuda excesiva”, acotó.

También le ayudará a la AAA a identificar dónde hay tubos rotos y salideros, que dejan pérdidas millonarias a la agencia, y tomar acciones correctivas.

De otro lado, Díaz Atienza dijo que Pagán seguirá trabajando con el Programa de Mejoras Capitales (PMC) de la agencia, que estuvo paralizado casi cinco años.

El PMC busca modernizar la infraestructura de la AAA, así como cumplir con las regulaciones ambientales para garantizar un servicio de calidad al pueblo. Este incluye inversiones en mejoras en la infraestructura de agua y alcantarillado.

El PMC, para el cual se invertirán sobre $2,000 millones en los próximos cinco años, desarrollará proyectos dirigidos a trabajos permanentes y de resiliencia, a la calidad y seguridad de la infraestructura, así como a la renovación y el reemplazo del sistema.

Los proyectos, además, están dirigidos para el cumplimiento con el acuerdo por consentimiento firmado con la EPA y el Departamento de Justicia Federal, y con el acuerdo con el Departamento de Salud.

Para la implementación del PMC y mediante un proceso de solicitud de cualificaciones y propuestas (RFQ, por sus siglas en inglés), la AAA cualificó a las compañías Arcadis, Black & Veatch, CSA y Jacobs para asistir en el gerenciamiento de los proyectos.

Para la formulación de proyectos de reconstrucción y resiliencia y para la asistencia en el proceso ante la agencia federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), la AAA seleccionó mediante una solicitud de propuestas a esos fines, a las compañías Behar-Ybarra & Associates LLC y O&M Consulting Engineering PSC.

Ante la llegada a la isla de fondos federales para estos trabajadores, el saliente director ejecutivo aceptó que la agencia no tenía la capacidad de manejar efectivamente $500 millones, en un año, en construcción.

Por eso, el contrato de esas entidades que se dedican al manejo de proyectos para ayudarlos a dar seguimiento a los contratistas de la agencia y a los informes de los fondos que se reciben de agencias federales, que cada uno tiene unos requisitos y parámetros con los cuales cumplir.

Esas empresas tienen que ver que los “contratistas hagan el proyecto en término; que no se estén yendo fuera de presupuesto, que el trabajo se haga de la manera correcta y que la documentación provista sea la que es aplicable al programa que le esté dando dinero a ese proyecto”, explicó.

De su parte, Pagán dijo que dos de sus prioridades son: “continuar con el asunto financiero y el plan fiscal y continuar optimizando las operaciones internas para que la eficiencia operacional sea cada vez mejor y eso como consecuencia nos va a traer una mejor oportunidad financiera”.