El Negociado de Energía aprobó la conversión de las unidades 3 y 4 de la Central Termoeléctrica de Palo Seco, en Toa Baja, para que opere con gas natural en lugar de petróleo residual.

Fue la gobernadora Jenniffer González Colón, quien hizo el anuncio en un comunicado de prensa en el que destacó que este cambio “ya es oficial” y promovería la generación de energía más barata en la Isla. No obstante, la obra todavía no tiene los permisos de la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA, en inglés). Por ello, se espera que el cambio inicie a finales de año.

Relacionadas

“Con esta conversión estamos cumpliendo nuevamente con nuestro compromiso de construir un sistema energético más confiable, moderno y eficiente, que además producirá ahorros tangibles y significativos para el pueblo de Puerto Rico. Esta aprobación también permite utilizar fondos federales para realizar los trabajos, lo que significa que las mejoras necesarias para lograr estos ahorros no representarán un costo adicional para los consumidores”, expresó la gobernadora.

Con este proyecto se busca modernizar el sistema eléctrico y reducir costos de generación. El ahorro estimado es de $40.6 millones, lo que se reflejaría en la factura de luz, dijo la ejecutiva.

Además de reducir costos, la conversión disminuirá emisiones contaminantes, como el dióxido de azufre.

Las dos unidades tienen una capacidad de 216 megavatios cada una, y el proyecto de conversión costará $20 millones, financiados con fondos de la Agencia federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés).

“Estas unidades representan una cantidad adicional de generación que ahora podrá operar de manera más costo efectiva. Este proyecto forma parte del esfuerzo continuo para reconstruir y modernizar la generación base del sistema eléctrico de Puerto Rico, de forma que podamos atender tanto las necesidades energéticas actuales como las futuras”, añadió la gobernadora.

Por su parte, el Zar de Energía, Josué Colón, explicó que la conversión de estas unidades representa un paso importante tomando en consideración que ambas unidades fueron diseñadas y construidas al final de la década de 1960.

“Este proceso de conversiones de unidades a uso primario de gas natural nos permite transformar el sistema de generación a uno más moderno y costo efectivo, utilizando un combustible más limpio, menos contaminante y más barato que el residual n.6 (petróleo)”, señaló.