El exsecretario de Estado, David Bernier, criticó anoche la decisión del gobernador Alejandro García Padilla de cerrar la Oficina del Jefe de Informática (CIO).

“Cerrar la oficina del CIO fue un error. Estaban haciendo una gran labor y resulta necesaria para la inherencia del proyecto de transformación tecnológica que el país necesita. En mi agenda está reabrirla, está vez con las garras y facultades necesarias, pero como la Oficina Gubernamental de Informática y Tecnología (OGIT)", expresó el candidato a la gobernación por el PPD.

En junio pasado, García Padilla emitió una orden ejecutiva con la que se transfirió las funciones del CIO al Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC). El hasta entonces director de la dependencia, Giancarlo González, renunció al cargo y declinó seguir trabajando bajo el DDEC.

No es la primera vez que Bernier trata de distanciarse de la administración para la que trabajó hasta hace pocos meses. A principios de mes, el exsecretario de Estado criticó que no se haya presentado los estados financieros auditados del gobierno.

Bernier, quien ha sido parco en sus expresiones públicas lo que le ha ganado críticas de sus opositores, presentó anoche propuestas de infromáticas en la tercera edición del CIO & IT Leadership Conference, celebrado en el Hotel Sheraton del Centro de Convenciones de Puerto Rico.

Bernier anticipó que bajo su administración la tecnología será vista como un sector industrial de alta prioridad. "Más que una herramienta, la tecnología recibirá prioridad como sector industrial, como la ha recibido la manufactura, el turismo, entre otras- ahora le toca a la tecnología", expresó Bernier.

El exsecretario del Departamento de Estado presentó como ejemplo la transformación que logró durante su incumbencia, donde consiguió eliminar los atrasos históricos en el Registro de Marca y Corporaciones, recibiendo la distinción como agencia del año en el 2013 por la Cámara de Comercio de Puerto Rico.

Bernier también adelantó que su administración procurará armonía entre su plan de desarrollo económico y la educación superior del país; crear un índice económico sobre la actividad industrial del sector de tecnología; crear iniciativas de parques dedicados a la investigación y desarrollo; convertir a Puerto Rico en la potencia de informática de Latinoamérica; conectar a la diáspora de forma efectiva; y asegurar que cualquier fondo para el desarrollo económico que resulte de un proceso de reestructuración de la deuda tenga como prioridad la inversión en la industria de la tecnología.