Los casos de influenza entre estudiantes de escuelas públicas y privadas ha provocado el cierre preventivo de 315 salones en lo que va de semestre escolar, una situación que ha generado, al menos, unos 945 contagios entre la población estudiantil de la isla y que podría agravarse las próximas semanas tras los juntes de las festividades de Acción de Gracias.

“Desde inicio de temporada hasta el último informe (17 de noviembre) se han identificado 315 brotes en 69 instituciones privadas y 246 escuelas públicas”, acotó en declaraciones escritas a Primera Hora, Zused M. López Machado, coordinadora de Vigilancia de Influenza de la Secretaría Auxiliar para la Vigilancia y la Protección de la Salud Pública del Departamento de Salud.

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La portavoz de prensa de la agencia, Mónica Torres, explicó que la cantidad de brotes es igual a la cantidad de aulas que han tenido que ser cerradas este semestre escolar. “Cada brote indicado en el informe representa un salón”, aseveró.

La epidemia de influenza ya suma 51 muertes en Puerto Rico desde que inició la temporada en la primera semana de julio y otras seis defunciones están bajo investigación, incluyendo la muerte de un menor entre 10 a 15 años, informó el Departamento de Salud en su más reciente informe. Predominantemente, alrededor del 53.02% de los casos reportados de la temporada se han identificado en la población pediátrica (0 – 19 años).

Salud informó a este diario que los brotes se han identificado en las siete regiones de salud, pero por motivos de “privacidad y confidencialidad” la agencia no puede divulgar la cantidad de casos, nombres de escuelas, ni municipios en los que se han detectado las infecciones.

Lo que sí sostuvo López Machado es que, según la Guía para la Prevención de Influenza en las Instituciones Educativas, un brote significa al menos tres casos de influenza por salón o un 10% de la matrícula por aula.

Tomando en consideración la definición de Salud y los datos de brotes registrados se calcula que, al menos, 738 alumnos de escuelas públicas y 207 de colegios privados se han infectado de influenza entre agosto y mediados de noviembre.

“El manejo de casos positivos en el salón de clases requiere que el estudiante no vaya a la escuela y realice aislamiento según la recomendación médica. El Departamento de Salud realiza recomendaciones al Departamento de Educación para que este tome decisiones administrativas de acuerdo a cada caso”, puntualizó López Machado al añadir que la misma dinámica ocurre con la Asociación de Educación Privada, instituciones a las que se remite semanalmente un informe detallado de las escuelas con brote tanto de influenza como de otros virus respiratorios contagiosos como el covid, el RSV y la infección por micoplasma.

El protocolo dicta que el salón o grupo en el que se desarrolle el brote sea excluido del ámbito escolar por un periodo de siete días. La recomendación en estos escenarios es que las clases se ofrezcan en modalidad virtual durante ese periodo.

En entrevista con Primera Hora, la supervisora de enfermeras escolares del Departamento de Educación (DE), Evelyn Rivera, sostuvo que desde el 2020 la agencia mantiene activo un sistema en el que se miden las ausencias por síntomas relacionados a infecciones como covid, influenza o micoplasma, entre otros y “si el estudiante sale positivo a alguno de estos se informa el caso a Salud”.

“Con este sistema de vigilancia le hemos dado seguimiento a más de 15,000 estudiantes con síntomas relacionados a estas enfermedades, pero no todos dan positivo, porque también vemos otras condiciones de salud. Lo importante es que se les da seguimiento”, dijo Rivera.

Explicó que en cuanto a influenza la semana pasada se detectaron 155 estudiantes con síntomas en 24 escuelas. Mientras, de covid se identificaron 35 casos.

“Los casos de covid han ido mermando. Ahora mismo lo que estamos viendo es influenza”, manifestó Rivera al agregar que, al momento, no se tiene constancia de alumnos del sistema público hospitalizados, aunque hizo la aclaración de que, posiblemente, esa información certera la tiene el Departamento de Salud.

De otra parte, enfatizó que tanto el DE como Salud promueven la vacunación como una herramienta de prevención para disminuir las posibilidades de una enfermedad moderada a severa de influenza.

De hecho, se están promoviendo clínicas de vacunación en los planteles, pero Rivera acotó que es poca la participación estudiantil, debido a que los padres deben autorizar la inoculación.

“La verdad es que no ha tenido el respaldo que esperábamos de los padres. Aún así seguimos con la iniciativa”, subrayó Rivera al explicar que los estudiantes menores de ocho años deben estar con sus padres al momento de vacunarse.

La influenza es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite por vía respiratoria. La misma es causada por los virus de la influenza que infecta la nariz, la garganta y en algunos casos los pulmones. Este virus puede causar una enfermedad leve o grave y en ocasiones, la muerte. Los niños pequeños, adultos mayores y personas con condiciones preexistentes de salud tienen mayor riesgo de presentar complicaciones graves por la influenza.

Algunos de los síntomas son: fiebre, tos, dolor de garganta, secreción o congestión nasal, dolores musculares o corporales, dolores de cabeza, escalofríos, fatiga o cansancio mayor de lo usual, vómitos y diarreas (ocurre más en los niños).

Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, el tiempo desde que una persona está expuesta y se infecta con el virus de la influenza es en promedio dos días, aunque fluctúa entre uno a cuatro días. La mayoría de las personas pueden contagiar a los demás con la influenza desde un día antes de la aparición de los síntomas y hasta cinco a siete días después de contraer la enfermedad. Algunas personas, en especial los niños, pueden infectar a los demás por más tiempo (luego de los 7 días).