Tras denunciar un aumento en el pago de nómina para empleados de confianza bajo su administración, el Consejo General de Estudiantes (CGE) de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, le solicitó este lunes al presidente de la institución, Uroyoán Walker Ramos, que realice recortes en ese renglón.

Además, el CGR reclamó al presidente de la UPR que redistribuya $5 millones para cubrir la reducción que hizo la Legislatura en las Becas Legislativas que reciben estudiantes sub-graduados y graduados del sistema. 

“De oficializarse los recortes en las partidas de las Becas Legislativas, se le exige a la administración de la UPR que redistribuya $5 millones de la nómina de los empleados del personal de confianza para cubrir la reducción en estas becas”, afirmó el presidente del CGE, Guillermo Guasp Pérez, en comunicado de prensa

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De acuerdo a los datos suministrados por el líder estudiantil, en el Recinto de Río Piedras se le pagó al personal de confianza $13,344,734.64 durante el pasado año académico 2014-2015. Denunciaron que esa cantidad incluye un aumento de esa nómina de $1,612,380.72 registrada bajo la incumbencia del rector de Río Piedras, Carlos Severino Valdés. 

El líder estudiantil alegó, además, que durante toda la incumbencia de Walker Ramos se ha aumentado la contratación de personal de confianza en $9 millones. 

Sostuvo que obtuvieron todos estos cálculos de documentos que les fueron suministrados por el pasado representante estudiantil graduado ante la Junta de Gobierno, Aníbal Y. López Correa.

“Mientras nuestros estudiantes se encuentran en la incertidumbre de si recibirán o no la beca legislativa para poder continuar sus estudios en la UPR, el presidente se mantiene silente ante este panorama y la información que salió a la luz pública de los puestos de confianza. No olvidemos que su administración desde el pasado mes de febrero se había opuesto a que saliera esta información para el conocimiento de la comunidad universitaria”, subrayó Guasp Pérez en declaraciones escritas. 

Agregó que el uso de este dinero en contratación de personal de confianza “valida que la prioridad de la administración de esta institución no son los estudiantes”.

“Es necesario que la administración de la UPR abra los libros a la comunidad universitaria. La transparencia no se ejerce dando números englobados, información errónea o poniendo obstáculos a las peticiones de los representantes estudiantiles sobre las finanzas de la institución. Los estudiantes exigimos que la administración haga un buen uso de los fondos públicos”, concluyó el alumno de ciencias políticas y economía.