El secretario de Asuntos Públicos de La Fortaleza, Jorge Colberg Toro dijo hoy jueves, que el proyecto del Ejecutivo que propone un alza en el precio del barril de petróleo para allegar fondos a la endeudada Autoridad de Carreteras, no conlleva un aumento automático en la gasolina.

Colberg Toro indicó que la medida “lo que establece es una autorización para hacer el ajuste en el barril en su origen” y sería efectiva en marzo de 2015, si no logran obtener los recursos que necesita Carreteras, con la proyectada reforma contributiva.

“No es un aumento automático. Es una autorización para que se haga un ajuste en el precio del barril”, sostuvo el portavoz de la Mansión Ejecutiva. Añadió que se trata de “una garantía a los bonistas de que si no se logran los recursos necesarios con la reforma contributiva para atender la situación de Carreteras, hay un mecanismo adicional”.

Colberg Toro rechazó las expresiones del Secretario General del Partido Nuevo Progresista (PNP), José Aponte Hernández, quien dijo que se trata de un nuevo impuesto de la administración del gobernador Alejandro García Padilla. 

Según Aponte Hernández “la medida impositiva se cuadró ayer entre la Fortaleza y los inversionistas” y aumentaría el litro de gasolina en casi cuatro centavos (.036 centavos).

“Este impuesto ya está en la línea para ser empujado al pueblo de Puerto Rico durante este fin de semana en un proceso atropellado de vistas públicas, como es la costumbre de esta desorganizada e inexperta administración del partido popular. El pueblo no aguanta ningún impuesto más, pero el liderato de la Pava no entiende eso”, dijo el líder novoprogresista, quien calificó la medida como “el impuesto popular de Halloween”.

Aponte Hernández indicó que actualmente la Autoridad de Carreteras tiene una deuda de alrededor de unos $5,000 millones, además de una línea de crédito con el Banco Gubernamental de Fomento, de otro$2,000 millones.

El expresidente de la Cámara de Representantes exhortó a la mayoría parlamentaria, tanto en la Cámara como el Senado, a que reevalúen la propuesta ya que según él “tendrá un efecto devastador, no solo en los ciudadanos, sino en el comercio en general, especialmente en los pequeños y medianos comerciantes”.