Negociado de Energía no da paso al aumento de tarifa pero redistribuye la estructura
Incluyen cargo por pensiones en el cargo base, incluyendo a abonados de medición neta.

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Aunque rechazó la solicitud de revisión de tarifa fija presentada por LUMA Energy para los presupuestos 2026, 2027 y 2028 en su más reciente resolución, el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) determinó redistribuir la forma en que se recuperan los costos del sistema eléctrico, lo que podría representar un impacto para algunos abonados del servicio eléctrico, entre ellos los que tienen sistemas solares.
Según se detalló en un comunicado, el Negociado redistribuyó la estructura de la tarifa para incluir en la tarifa base a los clientes del sistema que tiene medición neta. Además, los costos asociados a las pensiones se incorporarán en ese cargo base. “Esta redistribución busca reducir la dependencia exclusiva del consumo de energía para recuperar los costos operacionales del sistema y promover una distribución más equitativa de esos costos entre los distintos tipos de consumidores. Esto entrará en vigor el 1 de julio”, reza el comunicado. “En palabras sencillas, el aumento en el cargo fijo de $4 a $8 no significa un aumento en la factura de la luz. Al contrario, por ejemplo, en los casos típicos de un consumo de 800 kWh, el consumidor residencial verá una reducción en el componente base de su factura. Así también será para los pequeños comerciantes y los clientes industriales", sostuvo el ente.
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Tras evaluar el expediente del caso, la evidencia presentada por las partes y la participación ciudadana recogida durante las vistas públicas celebradas por el Negociado, el ente regulador determinó no aprobar el aumento solicitado y mantener el ingreso requerido del sistema eléctrico para gastos operacionales en aproximadamente $1,700 millones anuales. Los operadores del sistema solicitaron un aumento permanente ascendente a aproximadamente $1,360 millones adicionales al presupuesto que se maneja de los consumidores. La petición incluía cerca de $1,900 millones por parte de LUMA Energy, $460 millones por Genera PR, $120 millones para las operaciones de la AEE y alrededor de $307 millones para cubrir el sistema de pensiones de los retirados de la Autoridad.
Entre otras cosas, el NEPR tomó en consideración para su determinación, la disponibilidad de cerca de $21,000 millones en fondos federales asignados por FEMA y el Departamento de Energía de los Estados Unidos para la reconstrucción y modernización del sistema eléctrico de Puerto Rico, lo cual dijo, “permite atender importantes necesidades de infraestructura sin trasladar de inmediato esos costos a los consumidores”.
El Negociado también añadió que existen múltiples proyectos encaminados para estabilizar el sistema eléctrico, reducir la frecuencia de apagones y disminuir los costos de generación a largo plazo. Entre estos se encuentran distintos proyectos de energía renovable por tramos, el programa ASAP que añadirá hasta 800 megavatios adicionales de almacenamiento en baterías, proyectos de almacenamiento financiados con fondos federales que añadirán aproximadamente 430 megavatios al sistema, así como la conversión a gas natural de unidades generatrices en centrales como Palo Seco, San Juan, Cambalache y Mayagüez y proyectos renovables.
Asimismo, se encuentran en desarrollo iniciativas para añadir nueva generación al sistema eléctrico, incluyendo entre 700 y 850 megavatios de generación temporera, hasta 3,000 megavatios de generación permanente adicional, 244 megavatios mediante unidades de arranque rápido (‘peakers’) y nueva capacidad de generación mediante el proyecto Energiza.


