El gobernador Pedro Pierluisi llamó este viernes a alcanzar “un punto medio” entre caficultores, torrefactores e importadores del café sobre la controversia que se ha suscitado en torno al precio de venta del café.

Aceptó que a los caficultores locales se le debe aumentar la base en el que se le permite vender su cosecha, pero no a $20 el almud, como solicitan.

Tras afirmar que ya peritos del Departamento de Agricultura evalúan los problemas señalados por el Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) para no acceder a un aumento en precios, sostuvo que “pienso que hay que buscar aquí algún tipo de punto medio”.

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Explicó que el café importado está en venta a unos $15 el almud y que “los caficultores están vendiendo el producto en el mercado abierto, su producto, por más de $20 el almud. O sea, que ahí ya vemos una gran diferencia entre los dos”.

“El precio mínimo al que se le tiene que comprar al caficultor local es alrededor de $15, $14.50 y pico. O sea, yo creo que aquí hay que ajustar los dos. No es necesariamente subirlo a $20. No. Pero, ya esto está en manos de los peritos y lo que yo quiero es que se resuelva lo antes posible para que haya estabilidad en el mercado y todo sepan cuáles son las reglas del juego”, agregó.

Fue el pasado 31 de agosto que el DACO informó que no daría paso a un aumento del precio del café.

A través de una resolución de 37 páginas, la agencia reguladora sostuvo que el informe que sometió el Comité Evaluador del Café, donde proponía aumentar el precio mínimo garantizado a los caficultores —de $14.58 a $20 el almud— y el precio de venta del café importado —de $322 a $440 el quintal—, no se efectuará dado que “no provee información mínima que permita hacer una evaluación de precios a tenor con lo que mandata el ordenamiento vigente”.

Las expresiones de Pierluisi se dieron durante una conferencia de prensa que realizó en Ceiba, junto al secretario de Agricultura, Ramón González Beiró.

Específicamente, el ejecutivo inauguró la remodelada Villa Pesquera Los Machos y anunció la entrega de subvenciones a cerca de 500 pescadores, como un incentivo económico para reactivar la industria pesquera, ascendiente a $2.9 millones, provenientes de fondos federales.