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Reinaldo Ríos cree que la gárgola podría comenzar a comer humanos

Por Primerahora.com 08/25/2018 |03:51 p.m.
(Archivo)  
El ufólogo y candidato a la gobernación denuncia que policías no toman en serio denuncias sobre los ataques.

Lo que para algunos son mitos y leyendas, para el ufólogo y candidato a la gobernación Reinaldo Ríos la gárgola es un peligro real para la ciudadanía del archipiélago borincano.

Tras los reportes del supuesto regreso de esta criatura en un ataque en Barceloneta, Ríos “aclaró el misterio de la gárgola”, como él mismo la bautizó desde el 2010.

“[Es] Una criatura peligrosa con aspecto demoníaco, parecida a un ave gigantesco, cara de murciélago o ratón, apestosa, con cuerpo atlético”, describió en un comunicado de prensa.

Según el maestro retirado de ciencias, “la gárgola es una entidad que sobrepasa las fuerzas humanas. Intentar capturarla es un riesgo mortal”.

 
"La gárgola" ataca en Barceloneta

La supuesta criatura ha dejado una cincuentena de aves sin una gota de sangre en el municipio.

Este aviso lo hizo luego de que vecinos afectados con el ataque de la gárgola en Barceloneta, policías y la administración municipal dijeran que realizarían mañana una cacería organizada con la esperanza de capturarla.

Sin embargo, el fundador del Partido Extraterrestre Omnipotente (PEO) tiene un temor mayor.

“Cuando no haya animales no vacilarían en coger humanos, sobretodo menores por lo pura de las sangres”, afirmó con convicción, aunque no indica si ha realizado investigaciones con este tipo especies.

“El gran enigma estriba que es un ente liberado desde el interior de la tierra por extraterrestres genéticos. Y su misión es almacenar sangre pura para experimento y consumo”, continuó.

Pero no se queda ahí, tal parece que Ríos conoce a las gárgolas como dice saber de los ovnis.


(Suministrada)

“La gárgola tiene unos sentidos que saben cuidarse cuando sienten peligro. Por ello éstas antes de atacar hipnotizan sus presas. La presencia de humanos cerca ellos lo detectan”, aseguró por escrito.

El educador entiende que los ataques continuarán “porque esa raza gárgola está casi extinta”.

Queda por aclarar, ¿cuántas gárgolas hay? ¿Por qué no atacan todas juntas? ¿Se reproducen?

Ríos da explicaciones a medias.

“Hay otras matanzas que ocurren, pero la gente entierra las presas sin notificarlo y muchas veces cuando van a la policía a dar querellas los afectados la misma policía se ríe en su mayoría”, denunció.

Aunque no da muchos detalles, sí sabe cómo ahuyentarlos: con “flores de olor agradable. Poner alumbrados a los cercados y hacer ejercicios de metafísica de colocar barreras espirituales alrededor de las casas”.

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