BOGOTÁ. Las coordenadas en las que se encuentra el mítico galeón español San José, hundido en el Caribe hace más de 300 años, se mantienen como un secreto de seguridad nacional para Colombia, que anunció el viernes una misión de exploración submarina para recuperar sus tesoros.

Se cree que contiene un cargamento valorado en miles de millones de dólares.

El gobierno colombiano realizará una misión sin precedentes a más de 600 metros de profundidad en aguas caribeñas al norte del país, que comenzará entre abril y mayo dependiendo de las condiciones marítimas, como primera fase de investigación científica para hacer un perfil del sitio y un levantamiento de información sobre qué piezas son adecuadas y, además, cuáles de ellas se podrán extraer a la superficie.

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Los investigadores han encontrado que los restos del galeón están dispersos y abarcan un área en la que podría haber objetos como planchas de plomo, porcelanas, elementos cerámicos y cañones.

Colombia obtuvo en 2015 las coordenadas del galeón, que siguen siendo un secreto de seguridad nacional, y con exploraciones posteriores determinó que la embarcación no ha sufrido intervenciones de origen humano desde que fue emboscado en 1708 por un escuadrón inglés camino a Cartagena.

Invertirá este año cerca de 18,000 millones de pesos (4.5 millones de dólares).

“Es el momento de reivindicar los elementos patrimoniales por los que deben ser valorados los restos del galeón. La historia es el tesoro”, indicó el ministro de las Culturas, Juan David Correa, quien insistió que el valor del pecio es patrimonial y no monetario.

El galeón, perseguido por cazarrecompensas por décadas, es objeto de disputas jurídicas.

El Estado no tiene la intención de hacer alianzas con privados en esta primera fase de investigación, explicó Alhena Caicedo Fernández, directora general del Instituto Colombiano de Arqueología e Historia (ICANH), durante un simposio sobre el galeón llevado a cabo en Cartagena.

El contraalmirante de la Armada y oceanógrafo físico, Hermann León Rincón, explicó a la prensa el viernes que será necesario sumergir un equipo robótico que está conectado a un buque de la Armada.

No solamente es que el robot vaya, sino que llevemos cámaras, un registro detallado, para después posicionarlo en conexión con ese satélite que está en la órbita geoestacionaria”, indicó Rincón.

En 2021, el país adquirió el sistema robótico ROV, con capacidad de descender a 1,500 metros de profundidad.

Carlos Reina Martínez, arqueólogo y líder del patrimonio cultural sumergido del ICANH, explicó el viernes durante el simposio que con la investigación, se proponen descubrir cómo era la vida a bordo de 600 personas que convivían en la embarcación, caracterizando los elementos de la vida cotidiana, la carga, la artillería y las mercancías de la época colonial en América.

Dentro de la investigación arqueológica tomarán algunas muestras de piezas superficiales para analizar los materiales que, una vez emerjan, son muy frágiles y seguirán protocolos de conservación.

Colombia busca tener ajustado al final de año un plan de manejo arqueológico que dé lugar a la declaratoria del galeón como área protegida.

El gobierno anunció la víspera que inició formalmente el litigio arbitral con la firma estadounidense Sea Search Armada, LLC, en la Corte Permanente de Arbitraje por los derechos patrimoniales del San José. La firma reclama 10,000 millones de dólares correspondientes a lo que suponen vale el 50% del tesoro del galeón que alegan haber descubierto en 1982.

El apetecido naufragio también es tema de tensión con España, que alega que se trataba de un buque “de Estado” y, por tanto, sus restos no pueden ser objeto de explotación comercial.

Durante el simposio, el embajador de España en Colombia, Joaquín de Arístegui Laborde, dijo que aunque se trata de un tema en el que tienen diferencias estructurales, su gobierno ofrece a las autoridades colombianas la posibilidad de trabajar en un acuerdo bilateral de cooperación que permita que ambas naciones “den un paso histórico” en materia de protección del patrimonio subacuático.