Destituyen al presidente interino de Perú
José Jerí llevaba poco más de cuatro meses en el poder.

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Lima. En un nuevo capítulo de la inestable política peruana, el Congreso destituyó el martes al presidente interino José Jerí luego de que la fiscalía le abrió en enero una investigación preliminar por presunta corrupción a raíz de las citas que mantuvo con dos empresarios chinos de las cuales no informó oficialmente.
Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, Jerí, quien llevaba poco más de cuatro meses en el poder, fue removido del cargo al que había llegado el 10 de octubre luego de que su antecesora, Dina Boluarte (2022-2025), fue destituida en medio de una crisis impulsada por el alza de la criminalidad que sigue sin resolverse.
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La remoción de Jerí a dos meses de las elecciones presidenciales profundiza la inestabilidad que vive el país sudamericano, que desde 2018 ha sumado siete presidentes. Cuatro fueron removidos por el Parlamento —el cuarto ha sido Jerí— dos renunciaron ante la posibilidad de ser destituidos y solo un mandatario interino terminó su mandato.
En octubre, Jerí era presidente del Congreso y, según la ley, le correspondía suceder a Boluarte, que no tenía vicepresidentes. Ahora el Parlamento tendrá que escoger a un nuevo mandatario entre los legisladores que deberá dirigir el país hasta el 28 de julio, cuando entregue el cargo al ganador de los comicios presidenciales del 12 de abril.
Por su parte, Jerí, de 39 años, volverá a su cargo de legislador hasta el 28 de julio, cuando también asuma el nuevo Parlamento.
Fernando Rospigliosi, presidente del Congreso, indicó en la sesión que hasta las 18 horas de este martes (2300GMT) se recibirán las propuestas de los legisladores que podrían reemplazar a Jerí y la elección de su sucesor tendrá lugar el miércoles desde las 18 horas (2300GMT).
El depuesto Jerí no se ha pronunciado aún de forma pública.
El abogado constitucionalista Domingo García-Belaunde dijo a la radio RPP que en este momento Perú no tiene un mandatario. “No hay presidente y no hay primer ministro tampoco, al caer el presidente cae el gabinete”, indicó. Sugirió que “teóricamente” el puesto tendría que asumirlo por el momento Rospigliosi —perteneciente al partido fujimorista Fuerza Popular— por ser titular del Congreso.
Manifestantes celebran
Mientras el debate sobre los siete pedidos que presentaron distintas bancadas para remover a Jerí transcurría en un moderno edificio del Congreso cercano a la histórica sede parlamentaria —que está en reformas—, decenas de personas se congregaron en las inmediaciones para protestar en contra del presidente interino acusándolo en carteles de “traidor”, “inmoral” y “vendepatrias”.
Al menos medio centenar gritaron de felicidad al enterarse por las redes sociales de su destitución. Maruja Inquilla, una de las manifestantes, que vestía un traje tradicional de la andina región de Puno, dijo a The Associated Press que “por fin lo sacaron a ese sinverguenza”. Otros manifestantes cargaban un ataud de cartón que tenía pegado un retrato del destituido presidente.
Cómo se gestó la crisis
La crisis que golpeó a Jerí empezó en enero cuando la prensa reveló que se había reunido varias veces —y sin registrarlo oficialmente como estaba obligado— con dos empresarios chinos, uno contratista estatal y el otro investigado por su presunta participación en un grupo involucrado en el tráfico ilegal de madera.
El empresario Yang Zhihua había ganado una licitación para construir una hidroeléctrica en los Andes en 2023 y en diciembre solicitó una prórroga de tres años para iniciar la construcción y así evitar perder la licitación y una garantía en manos del Estado por 244,000 dólares.
Jerí no logró convencer a sus críticos indicando que se reunió porque quería coordinar una festividad sobre la amistad peruano-china, y deseaba comer comida china y comprar caramelos chinos.
La fiscalía lo investiga desde enero por los delitos de patrocinio ilegal de intereses particulares y tráfico de influencias en agravio del Estado.
También es indagado por otro caso de tráfico de influencias agravado luego que nueve mujeres que se reunieron con él en los últimos meses en el palacio presidencial fueron contratadas en la administración pública.
Antes de asumir la presidencia, Jerí afrontó cuestionamientos que incluían el incremento de su patrimonio personal en más de 1,000% en 2024 luego de tres años como parlamentario. También se le archivó una denuncia por presunta violación sexual a una mujer que lo denunció ese mismo año.
Jerí afirmó el lunes que su compromiso durante su gobierno fue brindar seguridad interna a un país azotado por las extorsiones y asesinatos, así como garantizar unas elecciones imparciales el 12 de abril cuando, además del nuevo mandatario, serán elegidos 130 diputados y 60 senadores.
Jerí —soltero y sin hijos— dijo que vivía eventualmente en el palacio presidencial con su madre María Oré, quien ejercía el papel de primera dama, así como con siete mascotas.

