CASABLANCA, Marruecos — Cientos de migrantes que intentaban llegar al enclave español de Ceuta por tierra y por mar fueron detenidos por las fuerzas de seguridad marroquíes, según informó el domingo la televisión estatal marroquí, mientras las autoridades reforzaban la seguridad a lo largo de la frontera tras los llamamientos a una nueva travesía masiva.

La cadena estatal marroquí Medi 1 TV informó de que el sábado fueron detenidos 294 migrantes procedentes del África subsahariana cuando intentaban entrar en Ceuta. Las autoridades también detuvieron a 61 marroquíes acusados de facilitar los intentos de migración, según informó la cadena.

Los intentos de cruce se produjeron tras un aumento de las publicaciones en las redes sociales en las que se instaba a los migrantes a dirigirse a Ceuta, una ciudad española situada en la costa norte de Marruecos. En respuesta a ello, las autoridades marroquíes y españolas reforzaron la presencia de las fuerzas de seguridad y limitaron los desplazamientos hacia la zona.

Este último intento se produce dos semanas después de que decenas de miles de posibles migrantes, empujados por la pobreza y la desinformación, se abalanzaran hacia Ceuta en una de las crisis migratorias más mortíferas que han azotado la región. Al menos 90 personas perdieron la vida a ambos lados de la frontera, según las cifras oficiales, mientras que las organizaciones de derechos humanos han dado a conocer cifras más elevadas.

El Ministerio del Interior no respondió a las preguntas de la AP sobre las últimas detenciones ni sobre el número de efectivos de seguridad desplegados en la frontera para impedir una nueva oleada migratoria.

Un alto diplomático marroquí había declarado anteriormente que cada día se despliegan más de 20,000 efectivos de seguridad marroquíes a lo largo de la frontera con Ceuta, lo que supone un coste de cientos de millones de dólares. El diplomático no estaba autorizado a revelar públicamente su nombre al hablar sobre este tema y se expresó bajo condición de anonimato.

Esta historia fue traducida del inglés al español con una herramienta de inteligencia artificial y fue revisada por un editor antes de su publicación.