Ecuatoriano detenido en redada en Minneapolis niega haber abandonado a su hijo de 5 años
El ciudadano disputa las declaraciones del Departamento de Seguridad Nacional.
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Un ecuatoriano que fue detenido por agentes de inmigración y retenido en una instalación federal en Texas negó el lunes las versiones del gobierno de que abandonó a su hijo de 5 años cuando ambos regresaban a Minnesota.
Adrián Conejo Arias dijo a ABC News que ama a su hijo, Liam, y que nunca lo abandonaría, disputando las declaraciones del Departamento de Seguridad Nacional, que alegó que Arias había dejado a su hijo en un vehículo. También afirmó que el niño se enfermó estando bajo custodia federal, pero le negaron la medicina.
La subsecretaria de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, dijo en un comunicado que Arias huyó a pie antes de ser arrestado, “abandonando a su hijo”. Afirmó que los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se quedaron con el menor.
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“Los hechos en este caso NO han cambiado: El padre que estaba ilegalmente en el país eligió llevar a su hijo con él a un centro de detención”, manifestó McLaughlin.
McLaughlin no abordó la declaración de Arias de que a su hijo se le negó medicación estando bajo custodia.
Arias también dijo que fue arrestado injustamente y sostuvo que estaba en el país legalmente, con una audiencia judicial pendiente para asilo.
El niño y su padre fueron detenidos el 20 de enero en un suburbio de Minneapolis y posteriormente fueron trasladados a un centro de detención migratoria en Dilley, Texas.
El fin de semana, un juez federal ordenó que ambos fueran liberados y el domingo regresaron a Minnesota, según el legislador de Texas, Joaquín Castro.
El arresto y la liberación de la familia se desarrollaron durante una de las redadas migratorias ordenadas por el gobierno del presidente Donald Trump, las cuales han generado protestas diarias que han incluido la muerte a tiros de dos ciudadanos estadounidenses baleados por agentes federales. La semana pasada, el presidente ordenó a su principal asesor fronterizo supervisar los operativos después del tiroteo fatal de Alex Pretti, de 37 años, un enfermero de cuidados intensivos en un hospital del Departamento de Asuntos de Veteranos.
El zar fronterizo Tom Homan sugirió que se han cometido errores, pero dijo que los agentes continuarán con las redadas y pidió a los funcionarios locales y estatales que cooperen con los federales.
La detención del niño provocó indignación cuando comenzaron a aparecer imágenes de agentes de inmigración rodeando al menor, quien iba con un gorro azul de conejo y una mochila de Spider-Man.
McLaughlin dijo que el ICE no iba por él ni lo arrestó, y repitió las afirmaciones de que su madre se negó a llevárselo después de la aprehensión de su padre. Su padre dijo a los oficiales que quería que Liam estuviera con él, señaló.
La subsecretaria también declaró que el niño fue abandonado y que los agentes intentaron que se quedara bajo custodia de la madre. “Los oficiales incluso le aseguraron que NO sería detenida”.
Vecinos y funcionarios escolares dijeron que los federales usaron al niño como “cebo”, diciéndole que llamara a la puerta de su casa para que su madre saliera. El Departamento de Seguridad Nacional disputó esa descripción.
Marcos Charles, director general asociado interino de operaciones de ejecución y remoción del ICE, culpó al padre por “abandonar a su hijo en medio del invierno en un vehículo”. Dijo a los reporteros que un agente se quedó con el niño mientras otros arrestaban al padre.
El padre del niño ingresó sin autorización legal a Estados Unidos proveniente de Ecuador en diciembre de 2024, de acuerdo con el gobierno. El abogado de la familia afirmó que el hombre tiene una solicitud de asilo pendiente que le permite permanecer en Estados Unidos.
La gran mayoría de los solicitantes de asilo quedan libres en Estados Unidos, y los adultos tienen elegibilidad para permisos de trabajo mientras sus casos avanzan en un sistema judicial saturado.
Los ecuatorianos, que han salido en grandes números de un país sumido en una crisis de seguridad, han tenido malos resultados en los tribunales de inmigración. Los jueces otorgaron asilo en el 12.5% de las decisiones durante un periodo de 12 meses que culminó en septiembre pasado, de acuerdo con datos de Transactional Records Access Clearinghouse, una organización de recopilación de datos e investigación con sede en la Universidad de Syracuse.
Al ordenar la liberación de Liam y su padre, el juez federal de distrito Fred Biery criticó a la administración, escribiendo que el caso tenía “su génesis en la mal concebida e incompetentemente implementada persecución gubernamental de cuotas diarias de deportación, aparentemente incluso si requiere traumatizar a los niños.”
El expediente judicial en internet de la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración del Departamento de Justicia no muestra audiencias futuras para el padre de Liam.

