Estados Unidos incauta buque con bandera iraní cerca de estrecho de Ormuz
Teherán promete respuesta rápida.

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Washington. Estados Unidos atacó e incautó el domingo un buque de carga con bandera iraní que intentó eludir el bloqueo naval estadounidense cerca del estrecho de Ormuz, y el mando militar conjunto de Irán prometió responder, lo que puso en duda un frágil alto el fuego a pocos días de que expire.
Fue la primera interceptación de este tipo desde que comenzó el bloqueo de puertos iraníes la semana pasada. El mando militar conjunto de Irán calificó el abordaje armado como un acto de piratería y una violación del alto el fuego, reportó la televisora estatal.
Ante el recrudecimiento del enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán por el estrecho y la expiración del alto el fuego el miércoles, no queda claro en qué situación se encuentra ahora el anuncio previo del presidente Donald Trump sobre nuevas conversaciones con Irán. Trump había dicho que los negociadores estadounidenses viajarán a Pakistán el lunes.
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La incertidumbre generó una nueva alza de los precios del petróleo. Una de las peores crisis energéticas a nivel mundial en décadas amenazaba con profundizarse.
Trump escribió en redes sociales que un destructor de misiles guiados de la Marina de Estados Unidos en el golfo de Omán advirtió a la embarcación que se detuviera, pero no lo hizo. Añadió que la Marina “los frenó en seco al abrir un agujero en la sala de máquinas” y que los marines estadounidenses tenían bajo custodia a la embarcación, de nombre Touska, y estaban “¡viendo qué hay a bordo!”
Por ahora se desconoce si alguien resultó herido. El Comando Central de Estados Unidos, que no respondió a preguntas, señaló que el destructor emitió “repetidas advertencias durante un período de seis horas”.
Medios estatales iraníes insinúan cancelación de las conversaciones
Funcionarios iraníes no comentaron sobre el anuncio de Trump de las negociaciones.
Sin embargo, medios estatales iraníes, sin citar más que a fuentes no identificadas, emitió breves reportes que dejaban entrever que las conversaciones no se llevarán a cabo.
Minutos después del anuncio de la incautación del buque, los medios estatales de Irán reportaron que el presidente iraní Masoud Pezeshkian y el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, habían sostenido una conversación telefónica a primeras horas del domingo. Pezeshkian acusó a Estados Unidos de intimidación y comportamiento irrazonable, según reportes, y advirtió que las acciones de Washington han provocado que aumenten las sospechas de que Estados Unidos pueda repetir patrones anteriores y “traicione la diplomacia”.
Dos intentos previos de conversaciones —en junio pasado y a principios de este año— fueron interrumpidos por ataques israelíes y estadounidenses.
En otra llamada telefónica, el ministro de Relaciones Exteriores iraní Abbas Araghchi dijo a su homólogo paquistaní Ishaq Dar que las recientes acciones, la retórica y las contradicciones de Estados Unidos eran señales de “malas intenciones y falta de seriedad en la diplomacia”, informó la televisora estatal de Irán.
El país anfitrión, Pakistán, tampoco confirmó una segunda ronda, pero las autoridades comenzaron a reforzar la seguridad en la capital, Islamabad. Un funcionario regional involucrado en los esfuerzos dijo que los mediadores estaban finalizando los preparativos y que equipos estadounidenses de avanzada ya estaban en el lugar. El funcionario habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a discutir los preparativos con los medios.
La Casa Blanca indicó que el vicepresidente JD Vance, quien lideró la primera ronda de conversaciones presenciales el fin de semana pasado, encabezará la delegación a Pakistán junto con los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner.
Irán informó el sábado que había recibido nuevas propuestas de Estados Unidos. Si bien el principal negociador de Teherán, el presidente del Parlamento Mohammed Bagher Qalibaf, declaró en una entrevista a la televisión estatal que “no habrá retirada en el campo de la diplomacia”, reconoció que la brecha entre ambas partes seguía siendo amplia.
No estaba claro si alguna de las partes había cambiado su postura sobre asuntos que hicieron descarrilar la última ronda, incluido el programa de enriquecimiento nuclear de Irán, sus aliados regionales y el control sobre el estrecho de Ormuz.
En su anuncio, Trump repitió sus amenazas contra la infraestructura iraní que han suscitado críticas generalizadas y denuncias de que ello constituye crímenes de guerra. Si Irán no acepta el acuerdo, “Estados Unidos destruirá cada central eléctrica y cada puente en Irán”, escribió.
Irán quiere controlar el estrecho hasta que “la guerra termine por completo”
Irán advirtió a primeras horas del lunes que podría mantener el dolor económico mundial al tiempo que los buques seguían sin poder transitar por la crucial vía fluvial, con cientos de embarcaciones esperando autorización en ambos extremos del canal.
La seguridad del estrecho no es gratuita y “la elección es clara: o un mercado petrolero libre para todos, o el riesgo de costos significativos para todos”, sostuvo Mohammad Reza Aref, primer vicepresidente de Irán, en una publicación en redes sociales en la que pidió un fin duradero de la presión militar y económica sobre Teherán.
Aproximadamente 20% del comercio mundial de petróleo pasa normalmente por el estrecho, junto con suministros críticos de fertilizante para los agricultores de todo mundo, gas natural y ayuda humanitaria para lugares en extrema necesidad como Afganistán y Sudán.
Irán había anunciado la reapertura del estrecho luego que el viernes entró en vigor una tregua de 10 días entre Israel y el grupo político-paramilitar Hezbollah, en Líbano. Pero Teherán advirtió que seguirá aplicando restricciones en la vía fluvial después que Trump afirmó que el bloqueo “se mantendrá plenamente vigente” hasta que la República Islámica alcance un acuerdo con Estados Unidos. El sábado, Irán disparó contra barcos que intentaban transitar.
Para la República Islámica, el cierre del estrecho es quizá su arma más poderosa, al infligir un costo político a Trump. Para Estados Unidos, el bloqueo asfixia la economía iraní al negarle un flujo de efectivo a largo plazo. Cada parte ha acusado a la otra de violar el alto el fuego.
Dado que la mayoría de los suministros para las bases militares de Estados Unidos en la región del Golfo pasan por el estrecho, “Irán está decidido a mantener la supervisión y el control sobre el tráfico a través del estrecho hasta que la guerra termine por completo”, señaló a última hora del sábado el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán. Eso implica rutas designadas por Irán, pago de tarifas y emisión de certificados de tránsito.
El consejo ha actuado recientemente como el principal órgano de toma de decisiones de facto en Irán.
La guerra —ahora en su octava semana— comenzó después de que Estados Unidos e Israel la iniciaran el 28 de febrero durante conversaciones sobre el programa nuclear de Teherán. Ha matado al menos a 3,000 personas en Irán, a más de 2,290 en Líbano, a 23 en Israel y a más de una docena en Estados árabes del Golfo Pérsico. Quince soldados israelíes en Líbano y 13 militares estadounidenses en toda la región han muerto.

