Hijo del fundador de Mango alega que su padre ya se había caído antes de morir
La defensa asegura que Isak Andic sufría una dolencia en las rodillas.
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Barcelona. La defensa de Jonathan Andic, el hijo del fallecido fundador de la marca española Mango que está siendo juzgado en el marco de su muerte, esgrime en un recurso del proceso que su padre ya había tenido una caída previa por una dolencia en las rodillas y niega que acudiera tres veces a la montaña donde ocurrió el suceso antes de que se produjera.
Según informaron a EFE fuentes jurídicas, los abogados de Andic presentaron este jueves un recurso en el que piden a la Audiencia de Barcelona (noreste de España) que revoque las medidas cautelares que la jueza de instrucción le impuso el pasado martes tras su detención, que incluyen una fianza de un millón de euros -que el acusado pagó para eludir la prisión- y la retirada del pasaporte.
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En su escrito, los abogados rebaten uno a uno los indicios en que la jueza se basó para dictar prisión bajo fianza para el hijo del fallecido empresario por un delito de homicidio: niegan contradicciones en su declaración, justifican la caída de Isak Andic por una dolencia que padecía en las rodillas y critican que su cliente fuera exhibido públicamente.
De momento su defensa recurre las medidas cautelares, pero más adelante pretenden recurrir también la imputación por homicidio.
En este último aspecto, los abogados se centran en desmontar la tesis de la policía catalana (los Mossos) de que Jonathan provocó la caída de su padre, fallecido el 14 de diciembre de 2024 al despeñarse desde unos 100 metros de altura por un acantilado durante una excursión a solas con su hijo en Collbató (Barcelona).
Mientras la jueza en el auto de imputación aseguraba que Jonathan realizó tres visitas previas a Collbató (los días 7, 8 y 10 de diciembre), la defensa mantiene que solo acudió dos veces: el día 7, para una excursión, y el 10, cuando quiso volver a hacer una caminata que tuvo que abortar por el mal tiempo, lo que explicaría que aparcara su coche durante poco rato. No es extraño para él, argumentan, repetir la misma ruta cuando sale a andar.
Dolencia en las rodillas
En el recurso, la defensa de Jonathan también esgrime la caída que su padre, de 71 años, sufrió en un acto público unos tres meses antes de su muerte y que tienen grabada en vídeo. Apuntan a que podría deberse a una dolencia que sufría en las rodillas, lo que explicaría que se precipitara al vacío cuando estaba de excursión.
La defensa niega, además, que el investigado incurriera en contradicciones cuando en una declaración afirmó que vio precipitarse a su padre y en otra que vio un cuerpo despeñándose, y sostiene que se trata de meros matices de expresión, porque todo ocurrió muy deprisa: Jonathan estaba de espaldas, oyó un ruido, se giró y fue entonces cuando se percató de la caída.
En el auto recurrido ahora por la defensa, la jueza asume los informes de los Mossos y concluye que existe un “cúmulo de indicios” que podrían implicar al primogénito del fundador de Mango, quien a su parecer tuvo una “participación activa y premeditada” en el homicidio por su “obsesión con el dinero”, ante el temor de que su padre cambiara el testamento para destinar parte de su fortuna a una fundación de ayuda social.

