Israel y Estados Unidos aseguran que el ayatolá Jamenei murió durante ataque contra Irán
El gobierno de la República Islámica guarda silencio.

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DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos. El gobierno israelí aseguró que el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, murió en un importante ataque contra Irán lanzado por Israel y Estados Unidos, informaron el sábado funcionarios israelíes a The Associated Press.
Mientras, en sus primeras expresiones sobre el tema, reseñadas por la Agencia Española de Noticias (EFE) el presidente de Estados Unidos, Donald Trump también dijo creer que Jamenei habría muerto en el ataque, “Creemos que es correcto”, declaró el mandatario en una entrevista con la cadena NBC News al ser preguntado sobre las informaciones acerca de la supuesta muerte del líder iraní
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Irán no hizo comentarios de inmediato sobre su situación. El asesinato del segundo líder de la República Islámica, que no tenía sucesor designado, pondría en duda su futuro y plantearía la posibilidad de un conflicto prolongado, dadas las amenazas iraníes de represalias.
En un discurso televisado a nivel nacional, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que había “crecientes indicios” de que Jamenei había muerto cuando Israel atacó su complejo la madrugada del sábado.
Poco después del discurso, dos funcionarios israelíes confirmaron su muerte. Ambos funcionarios hablaron bajo condición de anonimato a la espera de un anuncio formal y no dieron más detalles.
Jamenei sucedió al ayatolá Ruhollah Jomeini, líder de la Revolución Islámica de 1979. Tenía la última palabra en todas las políticas importantes, liderando el estamento clerical iraní y su Guardia Revolucionaria paramilitar, los dos principales centros de poder de la teocracia del país.
A medida que se desarrollaba el ataque contra Irán, el presidente Donald Trump instó al pueblo iraní a “tomar las riendas de su destino” alzándose contra el liderazgo islámico. En un video que anunciaba las “principales operaciones de combate”, Trump dijo a los iraníes: “Cuando terminemos, tomen el control de su gobierno. Será suyo. Esta será probablemente su única oportunidad en generaciones”.
Los medios estatales iraníes, citando a la Media Luna Roja, informaron el sábado por la noche que al menos 201 personas habían muerto y más de 700 habían resultado heridas. Irán respondió disparando misiles y drones contra Israel y bases militares estadounidenses en la región, y los intercambios de disparos continuaron hasta la noche.
Algunos de los primeros ataques contra Irán parecieron impactar cerca de las oficinas de Jamenei, de 86 años. Antes de que las autoridades israelíes confirmaran la muerte, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró a NBC News que Jamenei y el presidente Masoud Pezeshkian estaban vivos, “hasta donde yo sé”. Calificó el ataque de “no provocado, ilegal y absolutamente ilegítimo”.
Los ataques, perpetrados durante el mes sagrado de ayuno del Ramadán, abrieron un nuevo y sorprendente capítulo en la intervención estadounidense en Irán, marcando la segunda vez en ocho meses que la administración Trump ataca a la República Islámica durante las negociaciones sobre su programa nuclear.
Aproximadamente 12 horas después del inicio de los ataques, el ejército estadounidense no reportó bajas estadounidenses y los daños en las bases estadounidenses fueron mínimos, a pesar de los “cientos de ataques con misiles y drones iraníes”. Añadió que los objetivos en Irán incluían instalaciones de mando de la Guardia Revolucionaria, capacidades de defensa aérea, bases de lanzamiento de misiles y drones, y aeródromos militares.
Los objetivos incluían a varios miembros de la cúpula iraní, según un funcionario estadounidense y otra persona informada sobre los ataques, quienes hablaron bajo condición de anonimato para poder hablar sobre una operación en curso. No hubo información inmediata sobre si otros altos funcionarios murieron. Incluso si los principales líderes de Irán mueren, el cambio de régimen no está garantizado.

