La cirujana de 92 años que sigue luchando para salvar vidas: “No podemos negarnos a atender o tratar a las personas”
Desde 1959, Suri Srimathi ha dedicado su vida a la medicina.

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A sus 92 años, la doctora Suri Srimathi continúa vinculada a la atención médica y a la realización de procedimientos quirúrgicos en Hyderabad, India. Su historia ha llamado la atención por una carrera que comenzó hace más de seis décadas y que todavía mantiene a la especialista en contacto directo con sus pacientes.
Srimathi se graduó en medicina en 1958 y posteriormente se especializó en obstetricia y ginecología. Su recorrido profesional comenzó en 1959 y estuvo ligado durante 35 años a instituciones públicas como Osmania Medical College, Gandhi Medical College y Niloufer Hospital.
Con el paso de los años, su experiencia se concentró especialmente en la atención materna y fetal, incluidos casos de alto riesgo. Después de su etapa en el sector público, continuó ejerciendo de manera privada y en 1999 abrió una clínica en su propia vivienda para atender a mujeres embarazadas de su comunidad.
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La longevidad de su carrera es uno de los aspectos que más sorprende de su historia. En declaraciones recogidas durante un reportaje de la BBC, la médica explicó cuánto tiempo lleva dedicada a la profesión. “Me gradué en medicina en 1958 y he ejercido como médica durante los últimos 60 años”, dijo.
Su trayectoria también ha permitido que atienda a varias generaciones de pacientes. De acuerdo con la información compartida sobre su carrera, se estima que ha participado en el nacimiento de más de 200,000 bebés.

Ese número representa una parte importante de un recorrido profesional desarrollado durante décadas, en el que la médica ha acompañado embarazos y procedimientos quirúrgicos de numerosas familias.
Uno de esos testimonios corresponde a una paciente que aseguró haberse sometido a tres cesáreas realizadas por Srimathi. La mujer reconoció que inicialmente sintió inquietud debido a la edad de la especialista, pero terminó confiando en su capacidad.
“Me sometí a tres cesáreas con la doctora Suri Srimathi. Dada su edad al principio sentía cierta inquietud sobre si sería capaz de realizar la cirugía. Pero ella me transmitió confianza”, manifestó.
La edad de Srimathi también ha generado preguntas sobre su capacidad para continuar realizando procedimientos quirúrgicos. Sin embargo, una de sus colegas, la ginecóloga Rajani Kumari, destacó precisamente uno de los aspectos que considera importantes para su desempeño.
“Ella no tiene problemas de temblor en las manos. A veces a nosotras nos tiemblan las manos, pero a ella no”, señaló.
Kumari, quien fue alumna de Srimathi, también ha descrito a la médica como una profesional meticulosa y comprometida con sus pacientes.
Continuar en la medicina a una edad avanzada también implica mantenerse al día en un campo que ha cambiado radicalmente desde que la trabajadora de la salud comenzó su carrera.

La especialista explicó que continúa buscando información para actualizar sus conocimientos y participar en espacios relacionados con su profesión.
“Asisto a reuniones y conferencias. Me mantengo actualizada gracias a revistas médicas y obtengo información reciente de los representantes de medicina”, afirmó.
Su rutina también incluye actividad física. De acuerdo con la información proporcionada por ella, comienza sus días temprano y practica yoga, una actividad que aprendió de su padre. Además, mantiene su independencia para desplazarse por Hyderabad y continúa atendiendo pacientes en la clínica que estableció en su casa.
Para Srimathi, la edad no parece haber cambiado la razón por la que decidió dedicarse a la medicina. Su permanencia en la profesión está relacionada con las personas que todavía llegan hasta su consulta buscando atención.
La propia especialista lo explicó de manera directa: “Muchas personas acuden a mí en busca de ayuda. Por eso quiero haciéndolo”, aseguró.
Su reflexión va más allá de la práctica profesional y resume la manera en que entiende su relación con los pacientes. “No podemos negarnos a atender o tratar a las personas cuando necesitan ayuda ¿verdad?”, concluyó.
La historia de Suri Srimathi se ha convertido así en un ejemplo poco habitual dentro de la medicina contemporánea. A los 92 años, continúa atendiendo pacientes y realizando procedimientos, mientras sostiene una rutina de actualización profesional que le permite mantenerse vinculada a una profesión que comenzó a ejercer en 1959.

