Medellín (Colombia).- La mujer que sobrevivió varios días en la selva con su bebé de pocos meses de nacido tras sufrir un accidente aéreo en el departamento colombiano del Chocó (oeste) fue trasladada hoy a la ciudad de Medellín para recibir tratamiento de sus heridas.

La protagonista del milagroso rescate, María Nelly Murillo, de 18 años de edad, sufrió quemaduras en varias partes del cuerpo y una fractura de tobillo, mientras que su bebé salió ileso del accidente ocurrido el pasado sábado cuando el avión en que viajaban, un bimotor Cessna 303, cayó en una zona selvática del Chocó.

El aparato, con cuatro personas a bordo, volaba entre Quibdó, la capital del Chocó y la localidad de Nuquí, en la misma región, y la mujer y su bebé fueron los únicos supervivientes.

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Murillo dijo encontrarse "gustosa de haber sido rescatada" en la tarde de ayer y tranquila por lograr mantener con vida a su bebé al "hidratarlo con agua de ríos cristalinos de la zona y agua almacenada en hojas", luego de pasar cinco días en medio de la jungla.

El jefe del Comando Aéreo de Combate No.5 de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), coronel Héctor Luis Carrascal, que dirigió la operación de rescate y el traslado de la sobreviviente a Medellín, indicó a periodistas que la mujer "se encuentra muy bien, pero necesita que especialistas la revisen".

"Viajó sedada y tuvo que dejar a su bebé con familiares en Quibdó", agregó.

Sobre el estado de salud del niño, el coronel Carrascal señaló que "está un poco deshidratado y permanece en observación en cuidados médicos, pero está muy bien".

Según el oficial, la "valentía y fortaleza" de esta joven, que "mantuvo todo el tiempo la consciencia", permitió que ambos sobrevivieran y fueran ubicados en "un ambiente hostil", ya que en la zona, además de ser una selva espesa en la que llueve casi todo el año, operan las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

El comandante también dio detalles del rescate y dijo que, tras ser informados del accidente, la FAC utilizó un avión arpía con visión nocturna para ubicar el lugar y, con una aeronave de los servicios de inteligencia, detectaron las señales que emitía el Cessna 303.

"Helicópteros civiles que participaron en la búsqueda fueron los primeros en llegar. Lo primero que encontraron fue al piloto (capitán Carlos Mario Ceballos) que falleció, y vestigios de la supervivencia de Marianella y su hijo", quien se había alejado de los restos del avión por miedo a una explosión, narró.

Luego de hacer un barrido por la zona los socorristas y militares que se adentraron en la espesa selva "perdieron la esperanza" con el paso de los días, pero echaron mano de un equipo de megafonía con el que le recomendaron a la mujer "que regresara a la zona del accidente".

Murillo, que en esos días comió un coco que se encontraba en el avión accidentado, escuchó las indicaciones y se desplazó al lugar del siniestro con la ayuda de algunos indígenas de la zona.

Una vez fue contactada por Asisclo Rentería, un socorrista de la Cruz Roja Colombiana que participó en el rescate, la mujer y su bebé fueron hidratados con suero y trasladados a un centro médico de Quibdó.

De las causas del accidente no hay mayores detalles, y por ahora "los hechos son motivo de investigación y hay que esperar el resultado", agregó el coronel Carrascal.