Beijing. En la provincia china donde surgió el brote de coronavirus están permitiendo la reapertura de algunas fábricas y negocios, en un reflejo de la confianza del gobierno en que está conteniendo el virus que devastó la economía.

Los líderes chinos están tratando de revivir la actividad económica luego de paralizar prácticamente la producción, los viajes y otros sectores con medidas sin precedentes para contener el brote, las cuales repercutieron en todo el mundo.

El presidente Xi Jinping visitó el martes Wuhan, la ciudad donde se produjeron los primeros casos de coronavirus en diciembre. La visita fue interpretada como un indicio de que el gobierno estima que está superando la crisis, mientras en Europa, Estados Unidos y otras partes del mundo aumentan las medidas para contener el virus.

Las autoridades de la provincia de Hubei, donde se encuentra Wuhan, dijeron que las fábricas, procesadoras de alimentos y otros negocios vitales para la economía china pueden reanudar sus operaciones. La ciudad de 11 millones de habitantes, 700 kilómetros (450 millas) al oeste de Shanghai, es un importante centro industrial del centro de China.

El objetivo es “acelerar el restablecimiento de la economía y el orden social, de una forma compatible con la prevención de la epidemia”, expresó el gobierno provincial en un comunicado. Las empresas que reabran tienen que tomar medidas “para controlar la epidemia”, examinar a los empleados en busca de síntomas del virus y mantener desinfectados los sitios de trabajo.

El comunicado dijo que se reducirán paulatinamente los controles que hicieron que la mayoría de los habitantes de Wuhan y las ciudades aledañas permaneciesen en sus casas durante siete semanas para permitir que la gente vuelva al trabajo, pero que de todos modos se mantendrán férreos controles del movimiento de la gente.

Las fábricas que están reabriendo producen baterías, medicamentos, partes para aparatos de telecomunicaciones y licores chinos, según informes de prensa.

Se suavizaron los controles en otras partes de China consideradas de bajo riesgo, pero siguen en vigor las restricciones a los viajes y otras actividades. Si bien muchas fábricas reanudan la actividad, es previsible que las automotrices y otras plantas no normalicen su producción hasta mediados de enero debido a una interrupción en el suministro de partes.

Un vocero del ministerio de relaciones exteriores expresó confianza en que el impacto del virus en la economía china sea solo “temporal y limitado”. Rechazó la noción de que haya que transferir operaciones a otros países o buscar proveedores de partes y materias primas en el exterior para reducir el peligro de que haya nuevas interrupciones en su suministro.

“Las condiciones que facilitan el desarrollo de alta calidad de la economía china no han cambiado”, afirmó el portavoz Geng Shuang.

“Con los recientes progresos que hizo China en la prevención y el control (del virus) a nivel nacional, industrias vitales, incluidas empresas de capitales extranjeros y otras compañías grandes han reanudado los trabajos”, expresó Geng. “No es realista ni aconsejable interrumpir artificialmente la cadena de suministros ni proponer una ‘transferencia’ ni una ‘separación’ de la cadena de abastecimiento”.

Funcionarios del gobierno se comprometieron a facilitar préstamos y tomar otras medidas para ayudar a las empresas a reanudar sus operaciones.

El virus ha infectado a más de 80,000 personas en China, de las cuales más de 61,000 ya se han recuperado.

En muchas personas, el coronavirus sólo provoca síntomas moderados, como fiebre y tos. En algunos, en particular adultos mayores y personas con problemas de salud ya existentes, puede causar enfermedades más graves, como neumonía. La mayoría de los pacientes se recuperan en cuestión de semanas.

El acceso a Wuhan fue severamente restringido a partir del 23 de enero en un esfuerzo por contener el virus y se ordenó a sus residentes que permaneciesen en sus casas.

Las restricciones abarcaron otras ciudades y un total de 60 millones de personas.

Esto afectó a nivel mundial a sectores como el automotriz, los teléfonos celulares y otros que tienen a China como un importante centro de producción y también mercado.

Si bien se reanuda la producción, no se permitirá por ahora la reapertura de cines, peluquerías y bares, “hasta que la situación sea resuelta”, señaló el comunicado.

En zonas de alto riesgo, incluida Wuhan, la gente que no se ha contagiado podrá ir “de un punto a otro” en transportes suministrados por el gobierno o sus empleadores. Asimismo, se reanudará el servicio de autobuses y trenes subterráneos en zonas de riesgo bajo o mediano, pero el sistema de transporte de Wuhan seguirá paralizado.

En Wuhan y sus alrededores hay cantidades de plantas automotrices y de proveedores de partes para aparatos electrónicos, teléfonos de usos múltiples y otras industrias. En la provincia de Hubei se concentra el 6% de la producción automotriz de China.