Se registran explosiones cerca de base de Estados Unidos en Irak
Testigo escuchó al menos siete estallidos y luego observó coulmas de humo.

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Irbil, Irak. Una serie de explosiones estalló cerca de una base militar que alberga fuerzas estadounidenses en el norte de Irak, horas después de que el ejército de Estados Unidos reportase que había concluido su decimotercera noche de ataques contra Irán.
Un periodista de The Associated Press escuchó al menos siete explosiones alrededor de las 9:30 de la mañana en la ciudad de Irbil, la capital de la región semiautónoma kurda de Irak, y después observó al menos cuatro columnas de humo negro elevándose hacia el cielo desde zonas cercanas o en el interior de la base.
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Estados Unidos e Irán han intercambiado ataques cada vez más intensos en un conflicto que comenzó con una disputa por el control del estratégico estrecho de Ormuz. La prensa estatal iraní reportó que cuatro personas murieron y otras nueve resultaron heridas en el bombardeo estadounidense.
El Comando Central de Estados Unidos señaló que la última andanada estaba diseñada para “mermar aún más la capacidad de Irán de amenazar a marinos civiles y a buques comerciales que transitan por aguas regionales”, mientras los estadounidenses presionan para recuperar el control del estrecho de Ormuz, por el que en tiempos de paz transitaba una quinta parte del petróleo y el gas comercializados en el mundo. Indicó que los ataques terminaron poco antes de las 5 de la madrugada del viernes.
Más tarde, Baréin activó sus sirenas dos veces, advirtiendo a los residentes que se pusieran a cubierto ante el fuego entrante detectado. Los estados del golfo Pérsico también han sido blanco de frecuentes ataques durante la última semana.
En la víspera, los rebeldes hutíes de Yemen, que cuentan con el respaldo de Teherán, afirmaron que atacaron dos petroleros saudíes en el mar Rojo, lo que podría ampliar la guerra con Irán, mientras el precio del crudo de referencia a nivel internacional superaba los 100 dólares por barril.
El primer ministro de Irak, Ali al-Zaidi, que mantiene una estrecha relación tanto con Washington como con Teherán, estuvo en la capital iraní el jueves para pedir paz y diálogo. Su oficina indicó que se comprometió a no permitir que el territorio de su país sea utilizado para ataques contra su vecino. A principios de mes, Al-Zaidi se reunió con Trump en Washington.
Ataques de EEUU alcanzan sitios en todo Irán
Los ataques de Estados Unidos alcanzaron una base naval de la Guardia Revolucionaria en el norte de Irán, según reportaron el viernes por la mañana las agencias noticiosas semioficiales iraníes Fars e ISNA. También se reportaron explosiones durante la noche en la isla iraní de Qeshm, donde hay depósitos de activos navales —incluyendo lanchas con drones que Irán puede usar para atacar embarcaciones en el estrecho de Ormuz—, así como en la provincia de Isfahán, donde hay una importante base aérea iraní y una de las instalaciones nucleares del país. Según los reportes, más ataques alcanzaron la provincia suroccidental iraní de Juzestán y la de Fars, en el sur.
Cuatro personas fallecieron y cinco sufrieron heridas en un operativo con misiles de Estados Unidos en las afueras de Ahvaz, sobre el río Karun, de acuerdo con la prensa estatal iraní. Un ataque en la provincia de Lorestan, en el oeste de Irán, dejó dos lesionados, reportaron medios estatales, mientras que otras dos personas resultaron heridas por explosiones en la ciudad portuaria de Bandar Abbas, un centro crucial para la distribución de suministros militares y de carga comercial.
Por su parte, los rebeldes hutíes amenazaron con cerrar otra ruta comercial clave, con la economía mundial ya tambaleándose por el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán.
El estrecho de Bab el-Mandeb, en el extremo sur de la península arábiga, es un paso marítimo vital que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén. Por allí pasa alrededor del 12% del comercio mundial, incluida una cuarta parte del tráfico global de contenedores, en el trayecto entre Europa y Asia a través del canal de Suez, en Egipto.
Los ataques hutíes ponen en peligro los envíos de petróleo desde el puerto saudí de Yanbu, en el mar Rojo, y representan un “doble golpe” que se suma a la situación en Ormuz, afirmó la firma de datos y análisis marítimos Lloyd’s List Intelligence. Arabia Saudí ha desviado millones de barriles diarios de sus exportaciones de crudo hacia Yanbu mediante un oleoducto terrestre, mientras la guerra ha bloqueado el golfo Pérsico.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con un “gran castigo militar” contra los hutíes si continúan con sus ataques a barcos.
A medida que se intensificaba la retórica, también lo hacía el impacto económico. El precio del crudo Brent, el referente internacional, se disparó más de un 6% hasta rondar los 100 dólares por barril. Es el nivel más alto desde mayo, antes de que Washington y Teherán alcanzaran el mes pasado un acuerdo preliminar de paz que ha colapsado.
Ambas partes se atrincheran por el estrecho de Ormuz
Irán afirma que tiene derecho a gestionar el tráfico y, potencialmente, a cobrar tarifas en el estrecho de Ormuz, que antes de la guerra estaba abierto a todos sin peajes. Ha atacado a embarcaciones que lo cruzan empleando una ruta supervisada por fuerzas estadounidenses y concebida para quedar fuera del control de Teherán.
Trump escribió el jueves en redes sociales que fondos iraníes sancionados en poder de Estados Unidos cubrirán el gasto de reparar los buques dañados en la guerra.
“Por favor, que esta declaración sirva para dejar claro, hasta nuevo aviso, que a partir de este momento, todos y cada uno de los daños causados a barcos, carga o cualquier elemento relacionado con ello, serán pagados con dinero iraní que Estados Unidos tiene en su posesión y controla”, dijo el mandatario.
No estaba claro qué mecanismos legales usaría Trump para acceder a esos fondos y gastarlos, pero sostuvo que hacerlo sería “lo justo y equitativo”.
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, condenó la sugerencia y escribió en X que “una vez que los gobiernos normalizan la confiscación, los activos de nadie están a salvo. El caos resultante no será agradable ni pacífico”.

